Lance se acercó un poco más. "¿Y cuál es el plan?"

Sin dudarlo, Elena dejó claras sus intenciones: «Tenemos la intención de revolucionar Yoswye».

La sorpresa se dibujó en el rostro de Lance ante su atrevida sugerencia. Después de todo, él era el Príncipe de Yoswye. "¿Agitar las cosas en Yoswye?" Yoswye era más que un país para él: era su hogar, y la reserva coloreaba sus pensamientos.

Elena explicó su objetivo. "Así es. Mi objetivo es matar a Torin".

El alivio se le escapó a Lance en forma de un largo suspiro. "Me diste un infarto. Pensé que te referías a quemar a Yoswye hasta los cimientos. ¿Pero atacar a Torin? No me importa. La verdad es que llevo siglos queriendo deshacerme de él."

Sus palabras sorprendieron a Elena, lejos de la respuesta que esperaba. La curiosidad la impulsó a preguntar: "¿Lo dices en serio?".

Sin dudarlo, Lance pasó junto a ella y a Avo, desplomándose en una silla cercana. "Por supuesto. Los Duncan son unos inútiles, y Torin es el peor de todos. Ya que quieres ir tras él, cuenta conmigo."

Avo cerró la puerta para dejar fuera a cualquier oyente no deseado.

Acercándose, los tres formaron un círculo cerrado, listos para elaborar un plan. Con una chispa de anticipación, Lance preguntó: «Bien, ¿cuál es el plan?».

Avo miró a Elena y le dio la iniciativa. "Tú decides, El".

La mirada de Lance siguió a la de Avo, ambos esperando su dirección.

Elena les explicó el desafío: «Torin tiene el control del ejército. No hay forma de que ganemos una pelea directa».

La aprobación se reflejó en la forma en que Lance asintió. Años de poder sin control habían alimentado la creciente arrogancia de la familia Duncan, todo gracias al control de Torin sobre el ejército.

Para disimularlo, Lance lanzó una idea descabellada: «Podríamos atraparlo en plena noche, taparle la cabeza con un saco y llevárnoslo».

Elena sintió ganas de poner los ojos en blanco. ¿De verdad creía Lance que semejante plan funcionaría?

Con una gran dosis de sarcasmo, Avo intervino: "¿Por qué no le pides a Torin que te acompañe?"

Lance frunció el ceño. "¿Tienes una sugerencia mejor?"

Los pensamientos cruzaron la mente de Elena. ¿Y si convenció a Torin para que la acompañara? Aunque sonara descabellado, quizá no fuera tan descabellado. Un plan sencillo se formó en sus labios. «Haré que se vaya conmigo».

Con la boca abierta, Lance se quedó mirando, completamente atónito. "Espera, El, no hablas en serio, ¿verdad? Ese tipo es escurridizo como el aceite. ¿Crees que se irá con nosotros sin más?"

Se rascó la cabeza. ¿De verdad Elena se estaba volviendo loca, dejando que la ira se apoderara de su razón?

Avo la miró fijamente, igual de desconcertado. "¿Hablas en serio, El?" La gravedad se apoderó de Elena. "Solo escúchame..."

La curiosidad atrajo a Lance y Avo hacia adelante, con su atención totalmente puesta en sus siguientes palabras.

La incertidumbre de Lance se desvaneció, dejando atrás un destello de emoción y esperanza.

El respeto por la audacia de Elena brilló en la mirada de Avo, un cambio sutil en la forma en que la miraba.