Ahora, queriendo expresar su preocupación, le costó encontrar las palabras adecuadas.
Jeffry, por otro lado, apenas podía contener su frustración.
Aunque ya había dispuesto que los artículos difamatorios sobre Elena fueran retirados, la idea de que alguien manchara la reputación de su hermana lo llenaba de rabia.
¡Nadie que se atreviera a calumniar a la hermana de Jeffry quedaría impune!
No querían que Elena fuera a la empresa, por temor a que los empleados ya hubieran visto los artículos escandalosos y hubieran empezado a cuchichear sobre ella.
Justo cuando la familia logró convencer a Elena de quedarse en casa, llegó Samira.
Alexander, Jolie, ¿han visto los últimos informes? Afirman que Elena copió los diseños de Helena. La gente ya está empezando a boicotear las joyas de Leopardex...
Alexander interrumpió a Samira con una mirada cortante. "Deja de contar chismes y vete".
Samira, ajena a las expresiones tensas en los rostros de Alexander y Jeffry, sacó capturas de pantalla de los informes.
No me lo estoy inventando. Mira, Alexander, es justo aquí: Elena Harper, la diseñadora de Leopardex, está acusada de robarle a la famosa Helena Walsh. ¡Es un escándalo garrafal para la industria!
El ceño de Jeffry se hizo más profundo.
¿Samira realmente desconocía la situación o estaba leyendo deliberadamente tales acusaciones en voz alta frente a Elena?
Era demasiado tarde para intervenir: Elena ya había visto los titulares.
El tono de Jeffry se volvió gélido. "Samira, ¿viniste aquí solo para manchar el nombre de Elena?"
Forzando una sonrisa nerviosa, Samira respondió: «No son mis palabras, ¡son lo que dicen los medios! Todos saben que Josiah le dejó Leopardex a Bertha. Tiene un gran significado para ella. Una controversia como esta debe abordarse públicamente».
—¿Y qué respuesta esperas, Samira? —preguntó Jeffry con una voz engañosamente tranquila, pero innegablemente intimidante.
Samira dudó. Jeffry se parecía cada vez más a Alexander; su sola presencia resultaba intimidante.
¿Quién se atrevería a casarse con alguien tan formidable?
Samira suspiró. "No necesito explicaciones personalmente. Pero Leopardex es importante para Bertha. No puedes quedarte de brazos cruzados mientras lo destruyen, ¿verdad?"
Louis, aparentemente despreocupado, comentó: «Samira, los rumores corren como la pólvora en internet. Si le diéramos importancia a cada afirmación infundada, nunca tendríamos paz».
Habiendo estado en el mundo del entretenimiento por mucho tiempo, Louis había visto innumerables escándalos inventados: manipulación de los medios, personas influyentes pagadas y desinformación que se hacía pasar por verdad.
Dijo con firmeza: «Confío en Elena. Está claro que alguien está intentando sabotearla. Jeffry ya tiene gente investigándolo y pronto descubriremos al culpable».
Elyse, bajando las escaleras, escuchó la discusión.
Ella dudó un momento antes de continuar bajando, actuando como si no hubiera pescado nada significativo.