Elena acarició el acelerador con precisión, sin retroceder sino avanzando.

Sus ojos se posaron en el retrovisor. El coche oscuro, paciente en la recta, finalmente reveló su estrategia.

Elena se había posicionado en el carril interior.

El oscuro automóvil se dirigió hacia afuera describiendo un elegante arco, revelando su forma depredadora detrás de su raya plateada.

Su motor emitió un rugido primario y, en un instante, el oscuro automóvil se lanzó hacia adelante.

"¡Ahí viene! ¡Xavier acelera!"

"¡Maldita sea, está adelantando por el carril exterior! ¡Xavier es realmente increíble!"

¡Esta velocidad es increíble! Recuerdo que Xavier solía desatar su potencia en la última curva, haciendo alarde de sus legendarias habilidades de derrape. ¡Pero ahora desafía al destino en la primera curva!

En un instante que se prolongó como una eternidad, el coche oscuro se deslizó junto al coche plateado.

Elena giró la cabeza y sus ojos se encontraron con una mirada penetrante a través de la barrera de cristal que los separaba.

Su atención vaciló por un instante. Esos ojos reflejaban una sombra inquietantemente familiar.

En medio de la sinfonía de velocidad y estrategia, la expresión de Elena permaneció tallada en mármol mientras regresaba al desafío actual.

Justo cuando la multitud contenía la respiración, segura de que el coche oscuro se alzaría con la victoria, el coche plateado desató reservas ocultas de potencia.

Ambos coches se acercaron a la parte más empinada de la curva.

Normalmente, los conductores frenaban ligeramente para evitar salirse de la pista a velocidades tan excesivas.

Pero ninguno de los dos mostró señales de desaceleración.

El coche plateado aceleró en la parte más empinada de la curva, demostrando un control magistral.

Ambos coches pasaron la primera curva en rápida sucesión.

El coche plateado mantuvo su ventaja de medio coche sobre su rival oscuro.

Lydia se levantó, sin poder contener la emoción. "¡Olivia! ¡Vamos! ¡No dejes que nos adelante!"

"¡Olivia es una auténtica leyenda invicta! ¡Dios mío, qué emocionante!"

"¡Es una carrera única en la vida!"

"He esperado tres años por este enfrentamiento, ¡y finalmente sucedió!"

El resto de los corredores habían desaparecido de la vista. Esta era una batalla de titanes: Xavier contra Olivia.