El gesto indicó que Elena superaría el precio que ofrecieran los otros postores.
¡Ningún postor había logrado esto este año!
Una breve mirada de sorpresa cruzó el rostro de Javier antes de fruncir el ceño, sumido en sus pensamientos.
¿En qué demonios estaba pensando Elena? ¿Por qué le hacía señas al subastador ahora?
¡Sobornar al subastador no les aseguraría la vid etérea!
Estaba a punto de llamar a Jeffry para pedirle el tan necesario apoyo financiero cuando la voz del subastador resonó en el pasillo: "¡El postor de la Sala 2 superará cualquier oferta que llegue después!"
El anuncio del subastador tomó por sorpresa a todos en la sala de subastas.
¿Quién diablos estaba tan loco como para hacer eso, para superar cualquier oferta que surgiera después?
¿El postor de la habitación 2?
El corazón de Javier dio un vuelco cuando se dio cuenta de que la Habitación 2 era donde estaban él y Elena; sus ojos se abrieron con asombro mientras se giraba hacia ella.
Su expresión era de absoluta incredulidad. Resultó que su gesto anterior hacia el subastador no había sido casual en absoluto. Estaba indicando su intención de superar cualquier oferta que surgiera después.
Javier había oído historias sobre esa audaz decisión, pero presenciarla de primera mano fue una experiencia completamente distinta.
¿Quién se atrevería a hacer eso sin un poder financiero significativo?
Fue una señal de una férrea determinación de asegurar la oferta a cualquier precio, dispuestos a superar la oferta de cualquiera que se atreviera a desafiarla.
Una oleada de emoción coloreó las mejillas de Javier mientras miraba a Elena con renovada admiración.
A su alrededor, murmullos recorrieron la multitud; muchos asistentes, que nunca habían presenciado tal audacia, se quedaron boquiabiertos ante la comprensión y el asombro.
"¡De ninguna manera! ¡Alguien realmente desafió a los otros postores!"
¿Me estás diciendo que una mujer hizo esto? ¡Necesito todo sobre ella! ¡Tres minutos, sin excusas!
"¿Cómo demonios tiene las agallas para hacer eso?" "¿Desde cuándo Klathe tiene un poder como este?"
Elena ignoró las conversaciones susurradas que giraban a su alrededor y regresó a su asiento con aire despectivo.
La atmósfera en la habitación 5 estaba llena de silencio, como si los ocupantes estuvieran momentáneamente paralizados por el shock.
En realidad, estaban apiñados frente a un teléfono, susurrando con urgencia en el auricular.
Félix, sentado dentro, nunca había anticipado que una mera subasta de un artículo lo enfrentaría a un adversario tan formidable.
Antes de partir al extranjero, Wesley le encargó a Félix la adquisición de la enredadera etérea. Félix lo consideró una tarea sencilla. No imaginaba que se enfrentaría a un postor tan exigente que aumentaría las ofertas agresivamente.