Ella se sorprendió y decidió no contrariar más a Elena.

Se dio la vuelta rápidamente y se alejó a toda prisa. Elena la siguió de cerca.

Dentro del ascensor, se encontraron nuevamente, pero esta vez, Ruby no le pidió a Elena que se fuera.

Al llegar al piso 30, Elena llamó a Ruby. Ruby se tensó. "No tengo ni idea de a qué te refieres..."

"Ya te envié la propuesta", intervino Elena. "El Grupo Spencer ha acordado una asociación. Voy camino allá para cerrar el trato".

Ruby hizo una pausa, asimilando la información. Al darse cuenta de que Elena no se refería a ningún tema escandaloso, su ansiedad se calmó un poco.

—Así que eso es lo que querías decir —dijo Ruby.

La media sonrisa de Elena regresó, provocando que la ansiedad de Ruby aumentara una vez más.

"Revisaré la propuesta pronto", dijo Ruby, intentando sonar indiferente.

Mientras se acomodaba en su asiento, alguien entró con noticias: «Sra. López, ¡Elyse ha hecho algo increíble! ¡Logró que el Sr. Spencer se uniera a Leopardex!».

Ruby se sobresaltó. "Disculpa, ¿qué acabas de decir?"

El Sr. Spencer ha dado su aprobación. Elyse ya está en el Grupo Spencer ultimando el acuerdo.

¿Elyse? La mente de Ruby se llenó de pensamientos.

Elena había mencionado que se dirigía al Grupo Spencer para firmar el contrato, pero parecía que Elyse se le había adelantado esa misma mañana.

La cosa se estaba calentando.

A Ruby no le importaba quién selló el trato; su objetivo principal era ver a Elena fracasar.

Sabiendo que Elena poseía información comprometedora sobre ella, el mayor deseo de Ruby era que Elena abandonara Leopardex lo antes posible.

Parecía que el destino la favorecía. Ruby ordenó: «Mantén esto en secreto por ahora». «¿Por qué? Es una noticia importante, ¿no deberíamos compartirla?». La razón, naturalmente, era bloquear a Elena.

Ruby le lanzó una mirada severa a quien le preguntó. "Haz lo que te digo y cállate".

Al abrir su correo electrónico, Ruby se dio cuenta de que Elena había enviado la propuesta la noche anterior.

Ella lo revisó rápidamente: estaba excelentemente elaborado, sin un solo defecto.

A medida que leía cada línea, su odio hacia Elena se hacía más profundo.

¿Una mujer hermosa que pensó que podía superar a todos los demás?

¡Podía seguir soñando, por muy importante que fuera!