El Gran Anciano se sorprendió, pues no esperaba que Jaime adoptara ese tono con él.
—¡Seguro que hablas mucho para ser tan joven! Parece que tendré que darte una lección…
El Gran Anciano hizo entonces un gesto a los guardias de palacio, incitando a dos de ellos a cargar hacia delante.
Los guardias de palacio gritaron mientras acuchillaban a Jaime con sus espadas.
«¡Ja! Estos dos tienen un nivel de cultivo tan bajo que no podrían herirme, aunque no usara el Cuerpo de Golem».
Jaime se había fortalecido físicamente hasta el punto de poder resistir los ataques de los Grandes Maestros de las Artes Marciales.
¡Clang! ¡Clang!
Sus espadas se partieron por la mitad en cuanto entraron en contacto con el cuerpo de Jaime, para sorpresa de los dos guardias de palacio.
Incluso el Gran Anciano frunció el ceño, sorprendido e incrédulo.
—Ustedes no pueden hacerme ningún daño…
Con mirada tranquila, Jaime les hizo un suave gesto con la mano y los mandó a volar con una ráfaga de energía marcial.
En ese preciso momento, Jaime era como un inmortal enfrentándose a un puñado de mortales.
—¡Hmph! No está mal. ¡Parece que tienes algunos movimientos, después de todo! Atáquenlo todos juntos —gritó el Gran Anciano.
En cuestión de segundos, docenas de guardias de palacio cargaron contra Jaime con las armas desenvainadas.
Jaime respondió desatando su aura, obligando a los guardias de palacio a arrodillarse con la mera presión de esta.
El Gran Anciano se quedó boquiabierto de incredulidad.
—¡Somos del palacio! El rey Durero no les perdonará que nos pongan un dedo encima —amenazó mientras temblaba.
—¡Ja! ¡Podría matar a ese rey tuyo de un solo golpe! ¿De verdad crees que le tendría miedo? —replicó Jaime con sorna mientras desataba todo el poder de su aura.
La presión fue tan fuerte que el Gran Anciano cayó de rodillas antes incluso de darse cuenta de lo que estaba pasando.
—Q…Qué dem... ¿Estás en la fase de Alma Naciente?
Los ojos del Gran Anciano estaban llenos de miedo mientras miraba a Jaime como si fuera algún tipo de monstruo.
Jaime, por su parte, encontró un poco extraña la respuesta del Gran Anciano al ver a un cultivador de Alma Naciente.
«Aunque Alma Naciente es un nivel de cultivo muy bajo. ¿Por qué le sorprende tanto? ¿Es cierto lo que dijo Forero de que Diego es la única persona aquí que ha alcanzado la fase de Alma Naciente? ¿Es que esta gente no puede alcanzarla por mucho que lo intente? Tal vez debería preguntarle a este Gran Anciano sobre eso. Lleva mucho tiempo viviendo aquí y trabaja en palacio, así que debe de conocer los secretos de esta isla».
Con eso en mente, Jaime dejó de desatar su aura y permitió que el Gran Anciano y sus hombres recuperaran el aliento.
Joime respondió desotondo su ouro, obligondo o los guordios de polocio o orrodillorse con lo mero presión de esto.
El Gron Anciono se quedó boquiobierto de incredulidod.
—¡Somos del polocio! El rey Durero no les perdonorá que nos pongon un dedo encimo —omenozó mientros temblobo.
—¡Jo! ¡Podrío motor o ese rey tuyo de un solo golpe! ¿De verdod crees que le tendrío miedo? —replicó Joime con sorno mientros desotobo todo el poder de su ouro.
Lo presión fue ton fuerte que el Gron Anciono coyó de rodillos ontes incluso de dorse cuento de lo que estobo posondo.
—Q…Qué dem... ¿Estás en lo fose de Almo Nociente?
Los ojos del Gron Anciono estobon llenos de miedo mientros mirobo o Joime como si fuero olgún tipo de monstruo.
Joime, por su porte, encontró un poco extroño lo respuesto del Gron Anciono ol ver o un cultivodor de Almo Nociente.
«Aunque Almo Nociente es un nivel de cultivo muy bojo. ¿Por qué le sorprende tonto? ¿Es cierto lo que dijo Forero de que Diego es lo único persono oquí que ho olconzodo lo fose de Almo Nociente? ¿Es que esto gente no puede olconzorlo por mucho que lo intente? Tol vez deberío preguntorle o este Gron Anciono sobre eso. Llevo mucho tiempo viviendo oquí y trobojo en polocio, osí que debe de conocer los secretos de esto islo».
Con eso en mente, Joime dejó de desotor su ouro y permitió que el Gron Anciono y sus hombres recuperoron el oliento.
—Di a tus hombres que se retiren. Tengo que hacerte unas preguntas —dijo Jaime.
Demasiado asustado para dudar siquiera, el Gran Anciano hizo un gesto a los guardias de palacio y ordenó:
—¡Retírense todos!
Los guardias de palacio retrocedieron en ese momento, dejando a Jaime y al Gran Anciano en el lugar.
—Voy a hacerte unas preguntas, y vas a responderlas con sinceridad. ¿Entendido? —preguntó con frialdad Jaime.
Aterrorizado por el nivel de cultivo de Jaime, el Gran Anciano contestó con el miedo escrito en su rostro:
—S…Sí, ¡ten por seguro que te diré todo lo que sé!
—Bien. Dime, ¿no tienen cultivadores de Almas Nacientes aquí en Isla Encanta? —preguntó Jaime.
El Gran Anciano tragó saliva nervioso mientras contestaba:
—Sí los teníamos. Nuestro anterior rey, Diego Durero, era el único cultivador de Almas Nacientes que había aquí. Sin embargo, fue invitado a algún sitio hace unos meses y no ha vuelto desde entonces. He oído que fue asesinado por un tipo llamado Jaime Casas. Su hermano, Timeo Durero, ha heredado el trono y es el actual rey aquí. Aunque su nivel de cultivo es sólo de Núcleo Dorado.
Jaime hizo una mueca cuando escuchó al Gran Anciano mencionar su nombre.
«Je... ¡Menos mal que la gente de Isla Encanta no sabe quién soy!».