Capítulo 47
Cecilia sabía lo que le preguntaba, y actuaba con indiferencia, “Todo bien.”
Margarita continuó preocupándose. ¿Tiene él alguna preferencia extraordinaria?”
Cecilia se sintió incómoda y buscó en su turbia memoria, “No creo que lo tenga.”
Margarita se sintió aliviada y sacó una caja de su bolsa para entregársela a Cecilia, “Tomate esto si no quieres quedarte embarazada por ahora. Una pastilla cada vez. Estas pastillas son seguras y no tienen efectos secundarios en el cuerpo, pero lo mejor es que la próxima vez el también tome precauciones por seguridad.”
Cecilia miró la caja, la abrió y tomo una pastilla de inmediato.
Cuando tenía cuatro años, sus padres adoptivos murieron en un accidente automovilistico y fue llevada a un orfanato. Casi todo lo que sabía sobre la fisiología femenina, las emociones y el sexo fue enseñado por Margarita
Ambas eran amigas intimas, pero también maestras y familiares la una para la otra.
Cuando llegaron a Vista Azul, subieron al apartamento. Al entrar, vieron que todo estaba igual que cuando se fue Cecilia.
Por lo tanto, Rodrigo no habia venido en los últimos dias.
Ya era de noche, dejaron las maletas y bajaron a cenar
Había un buen restaurante en frente. Se sentaron junto a la ventana.
Margarita pregunto, “Como Rodrigo no viene muy a menudo, y tú no sabes cocinar, ¿por qué no contratas una empleada para que te cuide?”
Cecilia, cortaba lentamente el filete y no apartó la vista, “Mi imagen es la de una estudiante pobre que paga el alquiler gracias a su trabajo como tutora. Contratar a una empleada levantaría sospechas.” Margarita sonrió, “Entonces, ¿cuánto tiempo piensas esconderle la verdad?”
Desde un principio, Cecilia no había planeado ocultarle nada, pero sus palabras esa noche la hicieron incapaz de revelarle su identidad, y todo lo demás no estaba en sus planes. “Que fluya‘, respondió Cecilia despreocupada.
Continuo, “Rodrigo no viene mucho, pero el departamento está limpio, así que debe haber una señora que viene a limpiar. En cuanto a la comida, puedo cocinar yo misma.” Margarita soltó una nisa, Cocinar tú misma? Bueno, al menos tú comerás tu propia comida. Te llevaré a cenar fuera a menudo, para que no tengas problemas de nutrición.” Cecilia frunció ligeramente el ceño, “Puedo mejorar mis habilidades culinarias.”
Claro, ite creo!” Margarita se contuvo de la risa para darle confianza.
Conversaron y rieron un rato, y Margarita dijo, “Por cierto, Doña Fausto cumplirá ochenta años el próximo sábado. Recibí dos invitaciones, una de la Srta. Lagos y otra de la futura nuera de la familia Bravo. Los Fausto hacen todo meticulosamente.
Cecilia respondió con indiferencia, También he recibido dos.”
Una era para KING, el socio del estudio de diseño, y la otra para el presidente de Joya GK.
Margarita tomó un bocado de paté de hígado de ganso y preguntó, “Entonces, ¿te recojo el sábado para ir juntas?”
Cecilia negó con la cabeza, “No planeo ir.”
*¿Por qué no vas? Se dice que Doña Fausto anunciará su testamento ese día, y puede haber algo interesante que ver.”
Cecilia levantó la mirada, “¿Qué hay de interesante?”
Margarita guiñó un ojo, “Lo sabrás en ese momento.”
Terminaron la cena y Margarita fue a la cita con Santiago. Cecilia regresó sola a Vista Azul.
El apartamento tenía ventanas grandes en el salón, desde donde se podía ver la deslumbrante vida nocturna de la Ciudad del Borde.
Cecilia encendió las luces y entró en su habitación para descubrir que las sábanas y las fundas que estaban en desordenadas por la mañana ya habían sido cambiadas por otras. Definitivamente, la señora de la limpieza ya había pasado.
De repente, Cecilia pensó si Rodrigo había llevado mujeres a ese lugar antes y si la señora de la limpieza ya se había acostumbrado a ello.