—Abril, ¿tienes otra manera de enseñarle una lección a Roxana? —preguntó con cautela.
«Uy, qué fastidiosa. Incluso si tuviera un as bajo la manga, ¿por qué se lo contaría? ¡Ella no ayuda en nada!».
Aun así, Abril sabía que necesitaría de Frida algún día, así que le aseguró:
—No te preocupes, no permitiré que esa zorra tenga el control. Ella es la razón por que el gran señor Quevedo y Jonatan te regañaron. ¡Te vengaré y me aseguraré de que reciba su merecido! —En pocas palabras, Abril culpó a Roxana. Frida asintió de manera enérgica.
—Desde que la conocí, el abuelo y Jonatan no paraban de buscarme defectos. ¡Soy una Quevedo, pero insisten en ponerse de su lado! Necesitamos enseñarle una lección.
—No olvides que no somos las únicas que odian a Roxana —dijo Abril, dándole palmaditas a Frida en el hombro y entrecerrando los ojos de satisfacción al lograr su objetivo.
Sus palabras paralizaron a Frida, ya que le tomó un momento darse cuenta de lo que quiso decir: «Oh, olvidé que Sonia fue quien planeó complicarle las cosas a Roxana. ¡No hay forma de que se salga con la suya!».
Estaba claro que Sonia quería derrotar a Roxana con tal de ayudar a Abril; al fin y al cabo, todos notaban cuánto adoraba a Abril. De ninguna manera permitiría que Roxana, quien volvió de repente, tomara el lugar de Abril.
Además, Roxana se fue sin despedirse hace seis años y no dejó más que un acuerdo de divorcio, lo que significaba que ella lo dejó y no al revés. Su cometido avergonzó a la familia Fariña. ¡Sonia jamás perdonaría a Roxana! Frida se emocionaba entre más lo pensaba, así que su furia desapareció.
—La señora Fariña te adora, Abril —la aduló, sonriente—. ¡De seguro, tomó medidas contra Roxana por ti esta vez!
—Eso no tiene que ver conmigo. —Abril estaba alegre por dentro, pero tuvo que fingir lo contrario, frunciendo el ceño—. Fue esa zorra que tiene ganas de morir.
—Roxana regresó al país hace tiempo, pero la señora Fariña no puso manos a la obra hasta que te lastimaste —respondió Frida, mirando el brazo lastimado de Abril—. ¿Aún crees que no tiene que ver contigo? Solo actuó contra Roxana porque te lastimaste el brazo dos veces.
Estaba claro que Sonia quería derrotar a Roxana con tal de ayudar a Abril; al fin y al cabo, todos notaban cuánto adoraba a Abril. De ninguna manera permitiría que Roxana, quien volvió de repente, tomara el lugar de Abril.
Abril miró su brazo, sonrió y no dijo nada. En efecto, si no hubiera decidido ser dura consigo misma, Sonia aún podría tolerar la existencia de Roxana; la lesión de Abril la forzó a elegir un lado.
—Te admira la señora Fariña —dijo Frida con una sonrisa halagadora—. Roxana te molestaba, así que debe educar a Roxana. Después de todo, eres su futura nuera.
—Aún tenemos que esperar la decisión de Luciano —torció los labios.
—Tienes a la señora Fariña de tu lado. Después de que echara a Roxana de Horneros, serás la única mujer al lado de Luciano. —A Frida no parecía importarle—. ¿Con quién más puede casarse? Solo ten paciencia y llegará el día. En un futuro cercano, serás su esposa.
«Mmm, tiene razón», pensó Abril, lo que causó que su corazón se llenara de felicidad.