Según Alfredo, la consulta médica organizada por la familia Dorante sería en dos días, por lo que Roxana tenía poco tiempo para investigar un poco más sobre lo que esta consulta implicaba y así estar preparada. Si bien ya había escuchado sobre este tipo de consultas proveídas por la familia Dorante, nunca había investigado nada más al respecto y jamás se imaginó poder tener la posibilidad de participar en alguna de ellas. Pero, ahora que se le presentaba una oportunidad tan única, estaba determinada a dar lo mejor de sí.
Sin embargo, no contaba con mucha información con respecto al proceso de la consulta médica y el único medio de investigación a su alcance en este momento era el menos confiable: el Internet. Con suerte, podría conseguir algún indicio de tal proceso.
Para su suerte, los Dorante eran una familia muy misteriosa y, aunque ya habían llevado a cabo diversas sesiones de consultas médicas en el pasado, la información disponible en internet sobre estas era limitada.
Después de pasar horas buscando sin éxito, Roxana decidió llamar a Javier. Este no tardó en responder y, sin darle vueltas al asunto, Roxana preguntó:
—Profesor Laborda, ¿qué sabe respecto a la familia Dorante?
La pregunto tomó a Javier por sorpresa.
—La familia Dorante se retiró del ojo público hace ya varios años. ¿A qué se debe tan inesperada pregunta?
—Escuché que están por llevar a cabo una consulta médica y esperaba poder aprender un poco más al respecto, pero no he logrado encontrar suficiente información sobre ellos en línea. Por eso me decidí por preguntarle a usted para ver si usted podría brindarme información relevante —explicó Roxana de manera breve.
Tras la explicación, Javier se quedó callado un momento mientras meditaba un poco. Luego, respondió:
—Llevo muchos años en el extranjero, así que tendrás que disculparme. Yo tampoco sé mucho sobre ellos. Pero puedo recomendarte un foro en línea en el que quizás puedas encontrar lo que buscas. Este tipo de foros por lo general tratan sobre familias de gran prestigio en el mundo de la medicina tradicional. Espero te sea de ayuda.
—Gracias, profesor Laborda —expresó Roxana con una sonrisa.
Javier, por su parte, respondió con una sonrisa y, sin tomarle mucha importancia, cambió de tema:
—¿No habías dicho que regresarías pronto? ¿Cómo van las cosas en Chepa? ¿Necesitas de mi asistencia?
Javier estaba al tanto de lo ocurrido con el instituto de investigación de Roxana, pero la distancia le impedía ser de mucha ayuda. Con todo, ya tenía preparado un proyecto para ella y, tan pronto regresara, podría comenzar a trabajar en él de inmediato.
Roxana respondió disculpándose:
—La situación con el instituto de investigación ya fue resuelta, pero… creo que me quedaré aquí un poco más. Quiero esperar a que pase la consulta médica de los Dorante.
De lograr llamar la atención de la familia, el instituto de investigación podría contar con la posibilidad de tener una colaboración con ellos y, como era de esperarse, Roxana no iba a dejar pasar semejante oportunidad.
Mientras tanto, Javier gruñó del otro lado de la línea al tiempo que esbozaba una sonrisa y dijo:
—Pero yo te estoy esperando acá para que seas parte de mi equipo principal.
Roxana se sintió culpable nuevamente.
—Lo lamento, profesor Laborda… —dijo disculpándose antes de que se viera interrumpida por la carcajada de Javier.
—Está bien. Solo bromeaba. Si te permití regresar a Chepa fue para que pulieras tus habilidades en la medicina tradicional. Esta oportunidad que ahora se te presenta no llega dos veces en la vida, así que, como tu profesor, por supuesto que quiero desearte todo el éxito del mundo. Espero que te vaya muy bien durante la consulta. ¡No me defraudes!
Una sonrisa se formó en el rostro de Roxana y respondió obediente:
—No se preocupe. Haré mi mayor esfuerzo.
—Y no te preocupes por mí acá. Solo avísame cuando estés lista para regresar —dijo Javier de manera sincera.
Roxana se sintió conmovida.
—Gracias, profesor.
Luego, Javier preguntó sobre el estado de Andrés y Bautista y, al oír que se encontraban bien, finalizó la llamada sintiendo un gran alivio.