Capítulo 102 ¿Quién quiere darle una lección a mi hija?

Kevin tenía una sonrisa cortés, pero estaba claro que miraba por encima del hombro a Antonio y Liliana. Antonio hizo una mueca. Los Mendoza eran arrogantes y hacían honor a su reputación. Liliana le dijo a Kevin de forma inocente:

-Tu familia es muy rara. Invitan a los invitados a celebrar el cumpleaños de la abuelita, pero les piden que se sienten en la puerta. Eso es descortés.

Antonio la corrigió:

-Descortés no, pero

sí son poco educados.

Liliana asintió.

-Si, falta de educación. Tio, creo que eres tú el que se avergüenza, no yo.

La gente de alrededor murmuraba y pensaba que Liliana tenía razón. La Familia Mendoza era autoritaria e incluso tacaña al recordar a los invitados que debían comer. Además, separaban a los invitados en diferentes zonas según el estatus de ellos. Todos estaban un poco molestos. Los invitados no se tragarían el enojo si la Familia Mendoza no tuviera a Braulio como nieto. Asi que cuando Liliana expresó su opinión, se sintieron en secreto reconfortados. El rostro de Kevin se ensombreció. Estaba a punto de decir algo cuando vio a Mariana detrás de Antonio y Liliana. De inmediato los ignoro, y saludó a Mariana de forma calurosa:

-¡Señora Soto, bienvenida! Pase, por favor.

Mariana hizo una mueca.

-La Familia Mendoza es muy poderosa. Incluso ignoran a la Familia Castellanos, la más rica de Terradagio. No me atrevo a entrar contigo.

Se agachó para limpiar la boca de Liliana y dijo con ligereza:

-Donde se sienten Liliana y el Señor Antonio, nos sentaremos nosotros.

Mariana apoyaba a Liliana. Iván también le dijo con frialdad a Kevin:

-¡Disculpate con mi amiga!

Iván no tenía muchos amigos. Pero desde que Liliana lo rescató, la consideraba una amiga. Sin duda, no podía ver cómo alguien molestaba a su primera amiga. La expresión de Kevin se congeló, pues no esperaba que la Familia Soto tuviera en alta estima a la Familia Castellanos. Se sintió un poco avergonzado y culpó a Antonio y á Liliana del bochorno. Sabían que Mariana estaba detrás, per o dijeron nada, por lo que pensó que guardaron silencio de forma deliberada. Kevin sonrió y le dijo a Mariana:

-Es culpa mia. Lo siento. Por favor, entren primero. Los cambiaré de lugar.

Mientras hablaba, se apartó de forma deliberada y fingió chocar con Liliana sin querer. Liliana era una niña y Kevin un adulto. Como ella no estaba preparada, Kevin la tiró a un lado.

-¡Ay!

Liliana cayó al suelo. Se lastimó la muñeca y estaba roja. Sin decir una palabra, Antonio de inmediato pateó a Kevin a un lado. A él lo tomó desprevenido, así que chocó con la estantería de antigüedades.

Capitulo 102 ¿Quién quiere darle una lección a mi hija?

Un jarrón antiguo cayó y se hizo pedazos. El rostro de Kevin palieno de mediato. Era la antigüedad más preciada de Jerónimo, y él le dijo una y otra vez a Kevin que la cundara cuando vinieran los invitados.

De modo inesperado, la rompió. Pero enseguida pensó que era culpa de Ammonio. Kevin lo fulminó con la mirada.

-Señor Antonio, ¿por qué me pega sin motivo?

Sin embargo, Antonio ni siquiera miró a Kevin. De inmediato levano a Liliana y le preguntó:

-Estás bien?

Liliana se frotó las muñecas y luego el trasero.

-Tio Antonio, estoy bien -respondió Liliana.

Los que estaban adentro escucharon el ruido y se apresurarom a salir. Cuando Jerónimo vio la antigüedad rota en el suelo, sintió que el corazón le sangraba. Reprimio su tra y preguntó:

-¿Qué está pasando?

Kevin respondió de inmediato:

-Señor, el Señor Antonio me pegó porque no excubu sansfecho con…

Antonio se burió.

Insatisfecho?

¿Acabo de hablar? Le di una patada sin decir mada».

Liliana arrugó la frente y miró a Kevin.

-Estás mintiendo. Tu en secreto chocaste conmigo primero, por eso el tio Antonio te golpeó!

-Me golpeó y calumnió al tio Antonio. No dejaré que nos moleste!».

Liliana miró enojada a Kevin. El se defendixx

-¡No digas tonterias! ¿Cómo iba a chocar comtigo en secreto? ¡No molesto a los niños!

Juliana se apoyaba en un bastón. Antes de descubrir la verdad, regañó a Lilian on expresión severa:

-¡Argh! No experaba que calumniaras a los demás a una edad tan temprana. ¿Cómo te enseñaron tus padres?

Miró de forma fija a Liliana.

¿Así que ella es esa Liliana? Que miña más maleducada y revoltosa! ¡No la dejaré entrar en la Familia Mendoza!.

Jerónimo tambien la regano molemon

-¡Es culpa de los padres temer na miña maleducada! Los hijos de las familias ricas son los más faciles de

Capítulo 102 ¿Quién quiere darle una lección a mi hija?

volverse inútiles. Señor Antonio, ¡deberia vigilar a su niña!

Antonio estaba encolerizado.

-No tiene derecho a enseñarme!

La Familia Mendoza era una advenediza sin poder ni trayectoria. No eran más que una basura que se llevaba el honor de Erick. La expresión de Mariana era sombría, y dijo de forma sarcástica:

-¡La Familia Mendoza es tan imponente! Nosotros somos los invitados, pero todos ustedes apuntan a una niña. ¿Es así como tratan a sus invitados?

Juliana miró a Mariana, y su semblante mejoró un poco.

-Señora Soto, debería darse cuenta de la situación antes de hablar. Después de todo, el Señor Soto y mi nieto son miembros del departamento militar -dijo Juliana levantando la cabeza.

Mariana se burló. Juliana incluso se atrevió a darle una lección. Tal vez Juliana se creía más poderosa, ya que Braulio era el Lider Supremo mientras que Camilo era un subordinado.

-Vámonos.

Mariana tomó la mano de Iván y estaba a punto de irse. La gente alrededor murmuraba entre sí.

-Ay, ¿por qué la Familia Mendoza actuó así?

-No tomaron en serio a la Familia Castellanos e incluso quisieron avasallar a la Familia Soto. Nunca vi a unos arrogantes como ellos.

-Sospecho que son tontos.

—Shh… ¡Tienen el capital para ser arrogantes! Debido a ese Dios de la Batalla…

Juliana estaba molesta. Ella se consideraba la abuela del Dios de la Batalla. Pero Mariana y Antonio la avergonzaban e incluso querían irse antes de que ella los echara. Juliana miró con frialdad a Liliana y decidió aumentar su prestigio a partir de ella. Le dijo con severidad:

-¡Acabas de calumniar a Kevin! ¡Disculpate con él!

Mariana se detuvo y respondió sin palabras:

-¡No hace falta que te disculpes!

Liliana imitó a Mariana y rebatió a Juliana:

-¡No hacen falta disculpas!

Antonio tomó a Liliana de la mano y se marchó sin decir palabra. Juliana estaba tan enojada que casi se desmaya Gritó:

-¡Basta! ¿Crees que puedes venir e irte con libertad? Causaste problemas aquí, ¡así que tienes que pagar por eso!

Juliana señaló a Liliana.

Kevin, agárrala! ¡Es tan mal educada! ¡Hoy le daré una lección!

Capitulo 102 ¿Quién quiere darle una lección a mi hija?

Kevin se burló. Pensó que Antonio y Mariana se sobreestimaban y se atrevían a pelearse con él. Hizo señas a varias personas para que los detuvieran. Entonces, Kevin dio un paso adelante e iba a agarrar a Liliana. De repente, la gran puerta de hierro de la Familia Mendoza se cerró con fuerza. Un todoterreno negro entró con brusquedad y se detuvo delante de todos.

-¿Qué animado está esto!

Un hombre de negro salió del auto. Braulio no tuvo tiempo de cambiarse de ropa. Llevaba un uniforme negro, una armadura y una máscara negra que le cubría el rostro. Se quitó la máscara y los guantes, y luego hizo una mueca.

-¿Quién quiere darle una lección a mi hija?