Capitulo 264 Mitad de julio
Iliana se quedó mirando al Señor Tortuga durante largo rato.
-¿Que ocurre? -Antonio se puso en cuclillas y preguntó.
-Dice que alguien quiere competir conmigo en la construcción de una tumba especial.
Liliana salió corriendo feliz después de decir eso.
-Date prisa! ¡Tio Antonio! ¡La abuela te está esperando para tomar el té de la tarde!
Liliana hizo una bolsa de hierbas de artemisa de varias formas para todos en la familia.
-Y esto es para el tio Jonás… -Corrió a la habitación de la Abuela Castellanos-: ¡Abuelita! ¡Vamos a visitar al tio Jonás en el equipo de filmación!
Hace unos días, Jonás les dijo que su equipo de filmación estaba en la ciudad.
-De acuerdo. -Nunca había visitado a su hijo en el equipo de filmación. Estaba emocionada-. Espera a que la abuela se cambie primero. No podemos hacer que se avergüence.
-¡Sí, sí, lo entiendo! -Liliana corrió a su habitación y abrió su armario para elegir un vestido-. Poli, ¿qué te parece? ¿Este o ese?
-Verde! ¡Verde!
-Vale! -Liliana se puso el vestido y una pinza verdes en el cabello-. ¡El tio Jonás no se avergonzará de
mi!
Cantaba mientras se ponía unos zapatos verdes a juego. También se llevó a Poli, que era de color verde. Estaban a punto de irse cuando se encontraron con Ana.
-Ana, has terminado tus deberes?
-¡Mi papá fue al baño! Vamos.
Vieron a Josué al salir.
A dónde vas? ¡Me voy!
Dijo Josué corriendo a su habitación para meter todos sus aparatos en su bolso excepto el gran tazón de hierro. La Abuela Castellanos llevaba un elegante vestido negro con un sombrero de ala grande. Desde que estaba en silla de ruedas, nunca se había vestido bien.
-¡Vamos!
Trajo a los tres niños con ella. Jonás acababa de terminar una de sus escenas en; Mitad de Julio, un drama bélico de época. El uniforme militar que llevaba era demasiado grueso y se lo desabrochó. La protagonista se quedó estupefacta. Una chica con voz aguda se acercó:
–Reina, quieres un batido? Hoy invito yo.
la chica era Emilia Sosa, ella fue la que obligó a Jonás a ser pareja en pantalla con ella antes. Reina fingió. una sonrisa y dijo:
–No, gracias. Había engordado 0,5 libras. No quiero engordar.
-Vale. Y el Señor Jonás?
-No quiero.
Emilia estaba a punto de decir algo cuando Reina señaló el guion.
-Señor Jonás, usted será engañado en la escena más tarde. ¿Cómo debo interpretar este papel? Por favor, enséñeme. No sé cómo hacerlo.
Emilia se fue y Reina puso los ojos en blanco.
«Mujeres…..
Un asistente entró para informarles de que alguien había venido de visita. Antes de que Jonás pudiera reaccionar, vio una cosa verde corriendo y saltando a sus brazos.
-iTio Jonás! Liliana ha venido a darte esto.
Liliana le mostró con alegría la bolsa de hierbas. Jonás miró a Liliana, que iba vestida de verde.
«Incluso la bolsa de hierbas es verde».