Capítulo 335 Información al cliente
Braulio estaba a punto de irse al ejército después de desayunar. Fue a la habitación de Liliana.
-Liliana, puedes darme un talismán? -preguntó.
Braulio sabía que tenía mucha experiencia en luchar contra la gente. Aun así, pensó que sería mejor llevar un talismán antes de tener suficiente experiencia luchando contra fantasmas.
-iPara ti, papá! -Liliana sacó un talismán de su bolso.
-Liliana, tu talismán es muy valioso -dijo Braulio.
-¿Cuánto vale mi talismán? -preguntó Liliana con curiosidad.
-Para alguien que conoce su valor, tu talismán vale millones -dijo Braulio.
A Liliana le brillaron los ojos. Pensó que había encontrado la manera de hacer una fortuna. En ese momento, Josué vino a ver a Liliana con un grueso cuaderno en la mano.
-Lili, imira lo que he encontrado! -dijo Josué emocionado.
-¿Qué es eso? -preguntó Liliana con curiosidad.
-Información del cliente -dijo Josué.
-¿Qué?-Liliana estaba confundida.
Josué abrió el cuaderno.
-He recopilado los diez lugares más embrujados de la ciudad. Por ejemplo, el hospital psiquiátrico abandonado. Un enfermo mental quemó su casa con toda su familia adentro. Un día, se declaró un incendio en el hospital y murieron catorce personas. Todos los médicos y enfermeras supervivientes se volvieron locos al escuchar las espeluznantes risas de los familiares fallecidos. -Josué hojeó el cuaderno.
-Además, dos chicas volvieron a casa tarde por la noche. Giraron la cabeza cuando alguien las llamó. Vieron una cabeza cortada flotando en el aire. Salieron corriendo a la carretera y fueron atropelladas por un auto. Se rumorea que la cabeza pertenece a un obrero de la construcción al que le cortó la cabeza un camión que le cayó encima —dijo Josué.
Luego, Josué sacó un bolígrafo y escribió en una hoja en blanco.
-Imaginemos que todos estos rumores son ciertos. Nuestro IDR se multiplicaría por diez. Seria aún mejor si pudiéramos atrapar a los fantasmas -dijo Josué mientras calculaba.
Liliana comprendió por fin a qué se refería Josué con lo de información al cliente». Braulio sonrió satisfecho, Miró la página y memorizó toda la información.
-Me voy. Adiós.
Braulio palmeó la cabeza de Liliana y revolvió el cabello de Josué antes de marcharse. Josué ni siquiera se habia dado cuenta de que su tio le había robado la información del cliente anterior. El y Liliana seguían contando las ganancias que obtendrían.
Es fantástico! -gritó Liliana emocionada después de contar el número de talismanes que podría producir al dia a un millón cada uno. Soy genial, ¿verdad?
Josué sonrió con orgullo. Había pasado miles de horas recopilando información de distintos foros de Internet, Los diez lugares más embrujados que recopiló se basaban en las experiencias reales de los
autores.
-¿Cuando nos vamos? El colegio va a empezar pronto -preguntó Josué.
¡Vamos ya! -Liliana no podía esperar.
-¡Vamos a preguntarle a Dario! -Josué salió corriendo emocionado.
Darío estaba de mal humor. Luis le había pedido que le enseñara los deberes a Ana.
-¿Cómo se lee esta palabra? -preguntó Dario, señalando la palabra -Epitome».
-E-pi-tome-dijo Ana.
-¡E-pit-o-mee! ¿No te lo acabo de decir? -Darío casi pierde los nervios.
-¿Lo hiciste? -preguntó Ana.
Darío apretó los puños. En ese momento entró Josué.
-¡Dario! ¡Salgamos! -dijo Josué cuando Darío le dio un puñetazo.
-¿Qué es esto? ¡Podrías simplemente decir que no! -dijo Josué.
-¡Vamos!
Darío prefería estar en cualquier parte mientras no tuviera que enseñarle a Ana. Josué estaba más confundido por la reacción de Darío.
-¡Yo también quiero ir! -dijo Ana.
-Trae tus deberes! -ordenó Darío.
Darío le dijo a Beatriz que quería llevar a sus hermanos a la biblioteca. Beatriz estaba tan contenta que le pidió a Julio que los llevara. Liliana llevaba su bolsa con Tortuga y Poli y un montón de talismanes. Estaba segura de que conseguiría mucho dinero con estos talismanes.