Capítulo 79 Qué emoción

Crear un espíritu maligno requería atraparlo en su lugar de muerte y experimentar una repetició. ininterrumpida de su fallecimiento a lo largo de una década. El espíritu femenino se había vuelto resentido después de haber sido sometido a una dura prueba.

-Tuve una muerte horrible… ¡Una muerte horrible! -Tras su alboroto, envolvió la habitación con furia-. ¡Todo es culpa tuya! ¿Por qué te metes en mi camino?

El espíritu de la vanidad chilló y se abalanzó sobre Liliana.

«Esta mocosa también es hija de una familia acomodada. ¡Las niñas ricas y mimadas no son buenas todas unas farsantes pretenciosas!»,

El espíritu no ocultó la malicia en su rostro mientras se abalanzaba sobre la chica. Pablo estaba a pur atacar cuando pasó un rayo de luz verde. ¡Algo parecía estar protegiendo a Liliana! Josué también gr retrocedió. El pobre Josué supuso que estaría a salvo si se quedaba cerca de Liliana, solo para ser reci por un espeluznante espíritu femenino sangrando por sus orificios saltando hacia ellos en el momen que levantó la vista.

Casi se asusta. Quería salir corriendo, pero las piernas parecían fallarle. Liliana sé paró frente a él y le lanzó un golpe, su pequeño puño lanzó al enorme espíritu por los aires. Fue un espectáculo para la vi Josué apenas podía creer lo que veían sus ojos. Las mejillas de Liliana estaban hinchadas de ira, ella no sabía de dónde provenía la ira, todo lo que sabía era que estaba enfadada. La Señorita Luchadora de S era una persona terrible. Su amiga la trataba tan bien, pero ella se enemistó con ella y la mató.

«¡La iba a hacer papilla!».

Así fue como Josué acabó viendo a su encantadora hermana menor montada encima del espíritu femenino mientras le daba una paliza. Cada golpe hacía que el aura de vanidad del espíritu fuera engullida por el frasco. Liliana ya no era la monstruosidad que él veía en ella…

“Es como Ironman… Espera, no. Liliana es una chica. Es como la novia de Ironman».

-¡Puedes hacerlo, Liliana! -Josué no pudo evitar animarla.

El espíritu de la vanidad gritó:

-¡Suéltame!

-¡De ninguna manera!

Roxana maldijo con saña:

-¡Te maldigo para que tengas una muerte horrible! Maldigo a toda tu familia.

-IA ti también!

Eso enfureció aún más al espíritu.

-¡No funciona así!

-iVuelve a ti! ¡Vuelve a ti! ¡Atrás!

Eso pareció callar al espíritu, incluso Pablo y Josué se callaron. El espiritu escupió una bocanada de sangre. El aura de vanidad se vertió en el frasco de almas con el espiritu cada vez más débil antes de volver a su

Camuto 779 Qué emoción

termunormal. Estaba delgada con los ojos hundidos.

-No es justo…

Chice mal? Es el mundo el que está mal.

Habia estado tan llena de esperanza la primera vez que puso un pieer Guidad Serrana para t todos a su alrededor la odiaban por ser una pueblerina. No habiria sido asesino fuera por ell

Yono tengo la culpa, no tengo ninguna culpa. La culpa es deestsonundo ¿Por qué naci pobr Thay tanta gente rica alrededor? Todo es culpa suya portraermeal nuno de los ricos y ahora

nunca experimentará una vida de lujo. Todo es culpa suyz…

El espiritu de la vanidad se transformó en bolas de aura negra devenidad y se absorbió en elfi sonoro chasquido. Pablo sacudió la cabeza.

-Las mujeres son cada día más confusas!

Su extrema vanidad reflejaba su complejo de inferioridad Dihannagito el frasco.

-Maestro? Parece que ahora hay agua en el tarro.

Antes estaba vacío, pero ahora tenía una sensació quemoodia explicar. Pablo bostezó.

-Si. Es un tarro de almas, funciona asi

Era posible lienario.

Podia ser…

Pablo entrecerro los ojos.

-¿Dónde está tu loro graznador, Fulipán

En el campo no se callaba, pero ahora estabɔciliado Tipan voltcó para mirar a su alrededor ye

al loro de pie bajo un árbol durmiendo comanagparacurrucada y ieza en las alas.

-¿Poli? ¿Qué haces ahí?

A Poli casi siempre le gustaba apoyarse.contrados barrotes de hierro y armar escándalo desde allí. 1 despertó sobresaltado y ladeó la cabeza mterrass minibaut Liliana. Pablo se acercó al pájaro.

-¿Por qué no cantas hoy?

El loro inclinó la cabeza, batió las alisicoensenzosgraznar!

-¡Me Maro Kiki! Kikikikiki Mi nombor res…

Empezó a girar como si fuera un foiliinideraparecía un loro que habia perdido la cabeza. Pablo quedó mudo. El loro verde agato las aliasethilló

-Muerde! IMuerde!

La vieja tortuga mordia la cola diédliyyeonggaba a coltaria.

-Ay.

Capítulo 79 Qué emoción

Josué no sabía qué decir. Liliana tiró de las plumas de Poli y dijo con suavidad:

-Por favor, suelta a Poli, Tortuga.

Josué resopló.

-Sería raro que entendiera lo que dices.

Las tortugas tenían tendencia a no soltarse nunca una vez que mordían algo, por lo que era extraño que soltara la cola emplumada de Poli. Abrió la boca y sacudió la cabeza. Si aguzaban el tímpano, escucharían chirridos casi inaudibles.

«¿Funcionó?».

Fue entonces cuando Beatriz llamó a la puerta y pidió a Liliana que bajara a cenar. Liliana salió corriendo después de afirmar que había escuchado a su abuela. Se sentía hambrienta después de haber golpeado al espíritu femenino, parecía haber funcionado mejor que el ejercicio de adelgazamiento. Josué la siguió y se sentó a su lado mientras comía.

“¿Cómo está comiendo tanto?».

Tenía un plato de sopa de pollo con fideos, una tortilla, estofado y pan. Comió tanto que no podía

moverse.

-¡Come más! ¿Por qué comes tan poco? ¿Qué vas a hacer si te entra hambre por la noche?-instó Beatriz.

“Las abuelas son una raza especial…».

Liliana se frotó el cuello.

-¡Ya estoy llena, abuela! ¿Ves mi barriga?

“¿Qué otra cosa podía decir?».

Vio un tazón de avena que la hizo salir corriendo a la velocidad de la luz.

-¡Ya terminé de comer, abuela!

Le lanzó una sonrisa pícara a su abuela mientras salía corriendo.

-Liliana, busca una excusa para cavar el campo de fútbol en la escuela mañana -dijo Pablo.

Liliana asintió.

-Vale, lo tendré en cuenta.

Abrió la puerta. Pablo dijo de repente:

-¿Qué? ¿Ahora hay un nuevo espíritu?

Liliana sintió que se le ponían los bellos de punta al ver lo que había en su habitación…