Capitulo 142

Luna fue la primera en llegar al salón de clases, pero al entrar, ya no sabia dónde sentarse. Antes, todos

los escritorios estaban ordenados en filas individuales. Sin embargo, ahora cada dos escritorios se

colocaban juntos y tenía que buscar uno tras otro, sin tener ni idea de quién sería su compañero de mesa.

Por lo general, Luna se sentaba en la última fila. Un rato después se dio cuenta de que su escritorio

todavia estaba en su lugar original. Todas sus cosas estaban en su escritorio junto con algo nuevo; un

sobre rosa con un corazón dibujado y su nombre muy estilizada mente escrito.

Luna dejó su mochila y se sintió un poco curiosa. Era cierto que tenía una buena apariencia y también

habia recibido varias confesiones de chicos, pero cada vez que eso pasaba, esos chicos siempre

terminaban siendo intimidados y acosados por otros. Por lo tanto, día tras dia, nadie se atrevía a hacer

algo similar.

En realidad, Luna nunca había tenido una relación formal. En su vida pasada, se casó con Andrés tan

pronto como se graduó de la universidad. Después del matrimonio, Andrés siempre estaba muy ocupado

y llegaba a casa a altas horas de la noche. Ella se había acostumbrado a esperarlo todas las noches. Las

actividades entre ellos también eran muy básicas y simples, por lo que Luna nunca había sabido como

seria una relación cercana entre una pareja. No habían hecho las cosas normales, que hace una pareja

común, como tomarse de la mano, salir a comer, ver una pelicula o incluso dar un paseo juntos…

Luna decidió no leer la carta y la guardó dentro de su libro. El asiento junto a ella estaba vacio Tampoco

sabía quién se sentaria alli Tal vez solo era simplemente una mesa libre.

Eran las ocho y media de la mañana. Luna se quedó dormida apoyando su brazo en el escritorio.

Escuchó los sonidos causados por los compañeros que entraban al aula uno tras otro y pronto se

desperto con sus pestañas temblando.

-¿Quién es ella?

-¡Maldición ¿Podria ser Luna? Dicen que ya no volvería a la escuela, ¿no? ¿Entonces, por qué está

aqui de nuevo?

-Seguramente sus familiares la obligaron a hacerlo.

-Maldita sea!

Vanos estudiantes no paraban de hablar mal de Luna. Pero Luna levantó la cabeza y le reveló una sonrisa

con frialdad, luego dijo

-Si no tienen nada bueno que decir, será mejor que se callen. Nadie los necesita, asi que permanezoan

callados! Ademas, no hablen mal de los demás, especialmente cuando su objetivo esta frente siempre a

+15 BONUS

A ella simplemente no le gustaba discutir con esas personas, pero eso no significaba que no tuvieral

carácter.

Los alumnos de la clase fueron llegando gradualmente a las nueve en punto, excepto algunos que rara

Vez asistian.

Isabel también entro al aula rodeada por un grupo de compañeras mientras les comunicaba.

-Lamento mucho lo ocurrido en la fiesta. En mi cumpleaños recibi muchos regalos y todos me

encantaron. ¡Muchas gracias!

-De hecho, también tuvimos comportamientos bastante inapropiados. Esperamos que no lo tomes a

mal-explicó una compañera.

Isabel también respondió con una sonrisa muy dulce.

-Claro que no.

-Por cierto, compre una botella de perfume el fin de semana pasado, ¿puedes decirme qué te parece? Y.

¿me puedes ayudar a elegir un tono de lápiz labial? He estado bastante indecisa durante mucho tiempo

-propuso la chica.

-¡Por supuesto! -aceptó Isabel mientras veia a Luna sentada en un rincón del aula y se sorprendia-

Luna?!

Luego se acercó rápidamente. Cuando sus compañeras se dieron cuenta de que la persona fue Luna,

rodaron los ojos con total desprecio.

En realidad, en ese momento Luna tenia fuerte dolor de cabeza. Tal vez habia agarrado un resfriado por

haberse mojado la noche anterior. Cuando escucho la voz familiar, levantó su pesada cabeza y vio al

Isabel acercándose.

-Luna, pense que estarías descansando en casa pasó entre Andrés y tu anoche? ¿Por qué saliste

a medianoche de casa? ¡Liora se preocupó mucho por til-dijo Isabel

-Entonces, ¿podrías hacer el favor de dejar a Liora que vuelva a mi lado?-preguntó Luna con una

mirada sincera y amorosa con sus bellos ojos claros.

Sin embargo, notó la fugaz inquietud en el rostro de Isabel.