Capítulo 142
“Era un genio“.
El genio que estaba al lado derecho de Dios, es decir, un loco. Los pensamientos y la obsesión de
Kent erar algo que la gente normal no podia comprender.
*¿El médico que reveló todo con buena fe, sigue en Monte Azur?“, le pregunté, todavia con un montón
de dudas en mi corazón. No confiaba en Kent, porque a veces su intención de matar era demasiado
fuerte, una vez le pregunté si habia matado a alguien. Dudó, no respondió, en realidad estaba
evadiendo la pregunta, entonces, ¿él habia matado a alguien? ¿Qué relación tenia realmente con el
asesino en serie del orfanato?
“El doctor sigue en Monte Azur“, asintió Nicanor.
Senti un alivio, si todavia estaba alli el que sabía lo que pasó en aquel entonces, seria mucho más fácil
investigar.
“Volvamos“, dije, temiendo que Kent despertara y se volviera loco de nuevo.
Nicanor asintió: “Señora, la razón por la que le mostré todo esto es para que entienda un poco más al
joven maestro, el es una persona que ha sufrido mucho, necesita a alguien que le cuide y le ame
constantemente“.
Entendi lo que él queria decir, pensaba que yo podia ser la salvación de Kent. Después de todo, ya
éramos esposos, pero yo no podia ser su salvación, lo que Kent necesitaba era amor, y yo no podia
darle eso, solo podia ofrecerle mi buena voluntad. Y seguir rezando, rezando para que Kent no fuera
uno de los asesinos del orfanato.
Pero después de visitar el manicomio, empecé a tener miedo, miedo de que Kent realmente hubiera
matado a alguien, miedo de que el caso del asesino en serie realmente tuviera algo que ver con él. Si
realmente descubría que él habia matado a alguien, ¿qué deberia hacer? ¿Entregarlo a la policia?
En el camino de regreso, estuve revisando los archivos y publicaciones de aquellos tiempos del
Hospital Psiquiátrico San Rafael.
El denunciante era un médico con buen corazón, que, por el bien de los pacientes, denunció con su
nombre real, acusando al director y a sus colegas. Luego, tuvo un accidente de coche y se quedó cojo
de una pierna, todavia caminaba con dificultad, alguien preguntó en las redes sociales si el médico se
arrepentia de su decisión, que puso a él y a su familia en peligro, el médico respondió que alguien
tenia que hacerlo, alguien tenia que asumir la responsabilidad.
La luz tenía que llegar a la oscuridad.
“Señora hemos llegado“.
El coche ya se había detenido, pero yo todavia estaba inmersa en esas publicaciones, muchas
personas compartian las pesadillas que vivieron en el Hospital Psiquiátrico San Rafael, decian que al
director le gustaba torturar a los que eran atractivos, decian que esos doctores eran los verdaderos
locos y pervertidos. No queria imaginar lo que Kent, siendo tan guapo, habria pasado alli, él era
alguien que nunca se rendiria, siempre resistiria y creo que eso despertaría la bestialidad de esos
desgraciados, haciéndolos infligir más con las torturas sobre Kent.
Con solo leer las publicaciones, ya sentia la adrenalina subir, haciéndome temblar por todo el cuerpo,
no me atrevia a pensar en lo desesperado que estaria Kent en ese entonces, viviendo una
desesperación tras otra. Si fuera yo, probablemente también seria una asesina, ¿verdad?
“¡Nayri!“, desde el patio llegó el alboroto, varios sirvientes no podian detener a Kent. Él caminaba
descalzo por el patio, buscándome en pánico.
Capitulo 142
Solo cuando me vio se calmo, se acercó rápidamente y me abrazó: “Nayri, tengo miedo“, su voz
estaba ronca, decía que tenia miedo,
En ese momento senti que no era miedo a la pesadilla, ni miedo a nada en particular, sino miedo a
perderme.
“¡Ainara!“, justo cuando estaba pensando en calmarlo y llevarlo de vuelta a su habitación, el coche de
Lucas se detuvo abruptamente en la entrada, bajó del vehiculo visiblemente alterado. “¡Ainara! ¿Has
visto a Helda?“.
Mi corazón dio un vuelco, respondi con nerviosismo: “Hoy no se ha contactado conmigo“.
*¡Ella ha desaparecido!“.