Capitulo 1664
El dolor en el corazon llegd a tal extremo que, paraddjicamente, se calmo.
Era una calma como la de un corazén que ha muerto.
Elia solt6 una risa fra y pregunté a Maximiliano: “;Me llamaste hoy solo para decirme
esto?”
“Elia, renuncia a Asier, ti y él no pueden estar juntos. Escuché que Ramiro estd interesado en ti,
Ramiro es amable, sensible y tiene buen temperamento. Si pasas la segunda mitad de tu vida con él,
estaré mas tranquilo, y realmente deseo tu felicidad”, dijo Maximiliano con un tono serio y
preocupado.
Al escucharlo, Elia solo sintié desolacion e ironia.
;Deseaba su felicidad? Qué hipocresia.
Le instaba a renunciar al padre de su hijo, solo para allanar el camino para su hija
menor.
Querfa que ella aceptara a otro hombre, para evitar preocupaciones futuras para su hija
menor.
El nunca habia considerado las necesidades y sentimientos de Elia, ni habfa pensado en qué harfan
sus cuatro hijos en el futuro.g2
Decfa desear su felicidad, pero en realidad era para que Elia se hiciera a un lado por su hija menor.
Esa falsa paternidad que se esconde detras de una fachada de buenas intenciones, perol que te
hiere sin escripulos, hizo que Elia volviera a experimentar la crueldad de no ser elegida, y la
desolacion.
“No te preocupes demasiado, no voy a competir por nada. Como organices la vida de ella es asunto
tuyo, pero por favor no trates de organizar la mia.” Dicho esto, Elia se dio la vuelta y se fue.
No hubo lagrimas de angustia, ni una escena histérica de gritos y peleas, sus palabras. fueron tan
calmadas que pareciera que lo que Maximiliano habia dicho era solo un tema de conversacion
trivial.
Maximiliano no dijo nada mas, observando a Elia salir de la habitacion. La calma de Elia lo
sorprendié. Pensé que al menos ella no podria evitar mostrar tristeza y dolor.
Pero no mostré ninguna sefial de ello.
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Capitulo 1664
Elia era mas fuerte de lo que él imaginaba, y més capaz de soportar reveses y dolor.
Belén entr6 a la habitacion poco después de que Elia se fue, preguntando con preocupacion a
Maximiliano: “;Cémo ha ido? ;Ha aceptado?”
"Ha aceptado”, dijo Maximiliano.
"iDe verdad!” Belén se ilumind con alegria, abrazé a Maximiliano y le dio un beso en la mejilla:
"Carifio, sabia que tu podrfas lograrlo, te amo tanto.”
El tinico que podria despejar los obstaculos en el camino matrimonial de Cecilia era Maximiliano.
Y la determinacién de Maximiliano para elegir a Cecilia y dejar que Elia se retirara, también fue
influenciada por Belén.
Después del accidente, Belén lo habia cuidado constantemente, susurrdndole al oido, miméandolo y
hablandole amablemente, lo que naturalmente inclind el corazén de Maximiliano hacia Cecilia.
Elia se alejo rapidamente del hospital y al llegar a la entrada, vio a Asier bajando de un auto Lincoln
alargado y empujando una silla de ruedas.
En el segundo en que vio a Asier, el corazon de Elia le dolia, su respiracion, hastal entonces
tranquila, se desordené de repente.
Penso6 que Asier no la habia visto y se preparé para desviar la mirada, pero antes de que pudiera
hacerlo, los profundos ojos de Asier se encontraron con los suyos.
En el instante en que sus ojos se encontraron, su penetrante mirada oscura como tinta abrié una
grieta en su oscuro corazon, causando un dolor punzante y asfixiando su respiracion.
Inmediatamente, Elia desvi6 la mirada, como si no hubiera visto a Asier, y continué caminando hacia
adelante.
Tomé un camino més largo a propdsito para aumentar la distancia entre Asier y ella al pasar uno al
lado del otro.
Mientras caminaba hacia adelante, podfa sentir la mirada fria y afilada de Asier clavada en ella,
cuanto mas se acercaba, mas inquieto se volvia su corazén, mas intenso era el dolor interno.
Cuando estuvieron a la distancia més corta, el corazon de Elia latié mas rapido, un panico
abrumador, y una esperanza inexplicable surgié en su interior, deseando que él la llamara.
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