La mejor noticia.

De camino a la Villa, no me pude guardar por mucho tiempo todo lo que ha pasado este dia que

parecia tan largo y pesado;

empezando por la llamada del abogado Richman, la reunión que acordamos con mis abogados para

estudiar las pruebas y la repentina desaparición de este, Alexander demostró su frustración al golpear,

sin ejercer mucha fuerza, el volante del auto, no esperé para contarle

el magnifico plan de Abby.

Y es que, debia dar un motivo para que ella decidiera demandarme y asi contactarse con el abogado

por medio de Paul. Qué mejor que la agresión fisica frente a sus narices, con muchas personas como

testigos. Estando Abby a solas con su hermano, se encargaría de averiguar si sabia lo más minimo de

los planes del Sr. Richman o si estaba involucrado en su desaparición.

Algo debia sacarle.

Alexander no lucia contento con el plan, pues no le gustó ni un poco verme en aquella situación y

mucho menos que haya salido herida, y si no detuvo antes la pelea, fue por mi petición, pero lo hizo

cuando no pudo soportarlo más.

-Yo solo espero que Paul no se tome todo esto muy en serio y decida demandarte de verdad,

sabemos que él es muy capaz de eso y más, con tal de verte destruida. -Alexander no tardó en dar su

opinión, aunque muy poco me preocupaba que Paul decidiera

demandarme, el saldria perdiendo con todo lo que hay detrás de esa cara de buena persona.

No lo hará, confia en Abby… y en mi. -dije removiéndome en mi asiento al recordar un pequeño pero

importante detalle. Abri mi boca para hablar sobre la sorpresiva aparición de su hermano y su decisión

de asociarse con mi empresa, pero Alexander se

adelantó a hablar, interrumpiendo cualquier palabra que estaba por salir de mi boca.

– Y lo hago, pero Sarah, sabes que nos podria ir mal con un solo paso en falso, Paul no desperdiciaria

cualquier oportunidad para darte un fuerte golpe y aprovecharse de ello, si ahora está calmado es

porque está disfrutando de su nuevo juguete, la empresa, no te pongas en bandeja de plata. -habló

con seriedad, sin apartar los ojos del camino, ya estábamos por llegar a la villa. No lo sé, la

desaparición de Richman no pinta nada bien, es muy extraño, no dejaria su celular encendido si

hubiese desaparecido y si Paul lo hubiese desaparecido, lo primero que haria seria destruir su teléfono

para que no logren dar con su paradero, si hay algo que los Dubois han demostrado, es que son muy

cautelosos, no dejan evidencias que los culpen directamente. Presiento que hay algo más detrás de

todo esto. me quedé pensativa tras el planteamiento de Alexander y es que tenia mucha lógica, pero

yo no estaria segura de ello, no

me fio ni un poco de los Dubois.

Por suerte, teniamos la grabación del abogado, aunque no sea una prueba contundente,

prácticamente afirmaba que habian delitos de por medio y las autoridades se encargarian de investigar

hasta el fondo. Si, eso era lo que iba a hacer, no iba a quedarme de brazos. cruzados esperando que

el abogado cumpla su palabra.

Me quedé en silencio mientras Alexander estacionaba el auto y, al ver el auto de Vincent estacionado

unos metros más allá, retomé el tema que estuve a punto de sacar, antes de que Alexander me

interrumpiera.

Alexis está en Paris. dije directamente, mirando la reacción de Alexander al mencionar a su gemelo y

su boca se abrió fingiendo estar sorprendido. -Ha decidido asociarse con mi empresa. -solté como si él

no estuviera enterado, aunque ya sabia que Alexander

tenia mucho que ver con aquello.

-¿De verdad…7-su actuación era tan mala, que tuve que interrumpirlo, no me iba a tragar el cuento de

que no sabía nada. -Alexander, dime la verdad, no hace falta que finjas estar sorprendido.-dije con

tono acusatorio, mirándolo con cara de pocos amigos, no me molestaba el hecho de que involucrara a

su hermano en mis negocios, sino que me mintiera deliberadamente. Su expresión cambió de

inmediato al ver que no seria fácil engañarme y soltó un suspiro mientras apagaba el motor del auto.

Lo siento, Sarah, queria apoyarte y no me dejabas ser participe en ninguno de tus proyectos, sé muy

bien tus razones y las entiendo, pero no podia quedarme de brazos cruzados. Esta será una buena

oportunidad para ambos, tú lograrás cumplir tus expectativas con la empresa y Alexis retomará su vida

siendo empresario. Quiero lo mejor para ambos. Espero no hayas sido dura con él, no tiene la culpa

de nada.-reposé mi cabeza en el respaldo del asiento, mientras tomaba una grande bocanada de aire.

¿Cómo iba a ser dura con Alexis? Imposible serlo, su vida apenas estaba comenzando y me

emocionaba ver sus ganas por salir adelante, y es que no me quedaban dudas, de no haber estado en

coma por tantos años, en este momento estaría llegando muy alto, incluso más que

Alexander.

Entiendo las razones de Alexander y su punto de vista, seguia sintiéndose culpable por el accidente de

su hermano, pero, lo ayudaba

a surgir, a seguir adelante, le estaba dando un pequeño impulso para que llegara muy lejos, sin

embargo, hubiese sido más fácil si me lo

dijera desde un principio. Pero no, todo lo contrario, se puso de acuerdo con mi primo para tomarme

por sorpresa en un momento tan complicado en mi vida. Con tantos problemas pudo darme un ataque

al corazón.

Vale, estoy exagerando, pero al menos hubiese estado preparada para darle una cálida bienvenida, si

me hubiera dicho que queria

que Alexis tuviera una oportunidad en el mundo de los negocios por su propia cuenta, yo no me

negaria a acceder. Después de todo, el

no estaba relacionado con mi nombre.

-Lo he aceptado como socio, la verdad es que me alegró mucho ver su evolución y las ganas que

tiene de recuperar su vida. Por

cierto, ¿quién se quedará en Lancaster Collection? Tú estás aquí y el también, no pueden descuidar la

empresa a estas alturas. -cambie

de conversación antes de volverme melancólica, pues comenzaba a recordar la noche que lo vi por

primera vez, tan alegre y lleno de

vida.

No te preocupes por eso, además, Alexis no se quedará por mucho tiempo, debe seguir con sus

terapias y su tratamiento, quiere

seguir adelante, recuperarse para comerse el mundo. Siempre he dicho que él es el mejor de los dos y

lo demuestra cada dia. – sonrei de

medio lado con ternura, por lo bien que Alexander se expresaba de su hermano a pesar de las

circunstancias.

La vaga pregunta de, cómo hubiese sido si Alexis no hubiera tenido aquel tragico accidente se cruzo

por mi cabeza, pero la esfumé

tan pronto como llegó.

No me interesaba saberlo.

El tono de mi celular me sacó de mis pensamientos y miré la pantalla guardando la minima esperanza

de que fuera el abogado

Richman, pero no, sin embargo, no disminuyo mi optimismo al ver que se trataba del abogado que

estaba llevando el caso de

Rachel.

Abogado, buen dia, ¿me tiene buenas noticias? fue lo primero que pregunté manteniéndome positiva y

rezando para recibir una

buena noticia en medio de tanto caos.

Lo necesitaba con urgencia.

-Sra. Sarah, le tengo las mejores noticias, La Sra. Duncan ha firmado el programa para protección de

testigos, por lo que ya

tenemos fecha asignada para su declaración. En cinco días, la Sra. Rachel estará contesando todo.

mis ojos se abrieron de par en par,

sin poder creer lo que estaba escuchando.

¿Esto era real? ¿Al fin tenía una buena notícia? Estaba tan acostumbrada a que todo saliera tan mal,

que no me terminaba de creer lo

que el abogado me estaba diciendo.

-¿Cinco días? ¿Me está tomando el pelo? -saqué cuentas rápidamente, sin dejar de lucir asombrada e

incrédula y pronto cal en

cuenta que era la misma fecha que el lanzamiento de mi empresa.

Joder.

Por supuesto que no, usted me conoce, Sra. Doinel, no le tomaria el pelo con algo tan delicado. En

cinco dias tendremos la

declaración, solo esperariamos la orden de captura para los acusados y Rachel saldrá de prisión

gracias a su colaboración con una nueva

identidad, con nueva vida. -una amplia sonrisa adornó mi rostro y tuve que aclarar mi garganta para

esfumar el nudo que se estaba

formando poco a poco, pero es que la emoción me superaba, ni siquiera sabia si podia hablar sin

dificultad.

Esta noticia habia cambiado mi dia.

-¿Es necesario que yo esté presente? pregunté pensando en lo importante que se volvió esa fecha, y

es que, si iba a New York, no

podría estar presente en el lanzamiento de mi marca y si me concentraba en el lanzamiento, era

imposible llegar a New York a

tiempo.

Contuve la respiración, rogando para que ocurriera un milagro.

Es su elección, no está en su obligación, nosotros como sus abogados estaremos encargados de la

diligencia.-solté un suspiro de

alivio, mientras sentia como todos y cada uno de mis músculos comenzaban a relajarse, como si

tuviera un gran peso menos de

encima.

Muchas gracias, abogado. -finalicé la llamada sin terminar de procesar la información, sin terminar de

creermelo y sin esfumar la

sonrisa de mi rostro.

En lo único que podia pensar en este momento, es en que Rachel no hiciera lo mismo que el abogado

Richman, que no abandonara

el barco después de subirse dejando a un lado los miedos.

¿Apareció el abogado? -la voz de Alexander me recordó que aun estaba en el auto con él y asenti con

mi cabeza, pero

rápidamente negué al caer en cuenta que no hablaba del mismo abogado.

No, pero no creo que nos haga falta. Rachel va a declarar en cinco dias. -dije directamente, antes de

soltar un suspiro de alivio y

bajé del auto sin esperar una respuesta de su parte.

Al entrar a la casa, me recibió un alegre Tristán que corrió desde el sofá y me abrazó por las piernas,

no dudé un segundo en alzarlo en mis brazos para dar un par de vueltas provocando sus carcajadas.

Mamá, mira al tio Ales. -las palabras de Tristán me detuvieron en mi lugar y presté atención al par de

hombres que estaban

sentados en el sofá donde hace minutos estaba Tristán muy bien acompañado.

Alexis nos miraba como si hubiese visto la mejor escena de su vida y Vincent acomodaba los

dinosaurios de juguetes esparcidos por el suelo.

¿Qué hacia aquí?

– Alexis, estás aqui, yo no…

-¡Hermano! Qué alegría volver a verte. ¡Ya puedes caminar! -la voz alegre de Alexander me hizo callar

y lo vi más animado que antes, tal vez sea por ver de nuevo a su hermano, combinado con la buena

noticia que le di en el auto.

Alexander se acercó apresurado a Alexis, quien se levantó del sofá para recibirlo en un abrazo, antes

de entablar una amena conversación.

-Sarah, queria ver a Tristán, asi que lo he traido, espero que no te moleste. -Vincent me informó

cuando se acercó a mi, pero mis ojos no podian dejar de ver aquella escena de dos hombres idénticos

intercambiando palabras.

Cualquiera podria confundirlos, pero, por alguna razón, yo sabia distinguir quien era quien, y no se

debia a que uno es más pálido. que el otro, o porque uno usaba bastón y el otro caminaba con

naturalidad.

Está bien, no me molesta. -dije apartando la mirando del par de pelinegros y posé la vista en Tristán,

que miraba con curiosidad a su padre hablando con su tio. ¿Te has divertido? ¿Aprendiste mucho con

Maga? -le pregunté a mi hijo llamando su atención y asintión elusivamente con la cabeza.

¿Qué ha pasado con el abogado? ¿Y por qué vienes con el cabello hecho un desastre y la mejilla

roja? No me digas que Alexander…..

-negué con mi cabeza antes de que terminara la frase que estaba muy lejos de la realidad y por poco

arruina mi buen humor con la

mención de Richman.

El abogado desapareció. solté de golpe y su expresión de frustración fue la misma que la de

Alexander. Pero, tengo buenas noticias.

Ya llegó por quien lloraban. la voz animada de Abby capturó la atención de todos, incluyendo la de

Tristán, quien se escapó de mis brazos para irse corriendo a los de ella. Mi pequeñito, yo también te

eché de menos. dijo con voz tierna al recibirlo en sus brazos.

-Abby Steele.