Roma no se hizo en un dia.
Mis padres me dieron un recorrido por toda la empresa, desde las oficinas de los ejecutivos, hasta la
planta de confección, por último, me llevaron al taller del gran diseñador Patrick Moreau, el lugar
donde ha confeccionado las colecciones más exitosas de la alta
costura.
– Sr. Patrick, veo que no ha asistido a la reunión de esta mañana, quisiera presentarle a la nueva
vicepresidente de Doinel. -mi padre le hablo al hombre que estaba de espaldas creando nuevos
diseños.
Al escuchar la voz de mi padre, se puso de pie revelando su metio noventa y se giró hacia nosotros
con un ceño fruncido, sus ojos
azules como el océano se fijaron en miylas comisuras de sus labios se curvaron levemente en una
sonrisa que me parecia
arrogante.
No parecia tan mayor a cómo lo imaginė, supongo que no pasaba de los treinta y tantos anos, lo cual
me sorprendió.
– Presidente Doinel, una disculpa por no presentarme en la reunión, como comprendera, se acerca el
lanzamiento de la nueva colección, no me puedo permitir la más minima distracción. -Su vor grave,
acompañado con su ceno fruncido, me hizo pensar que era uno más al que no le agradaba la idea de
mi nombramiento, pero esfumé aquella idea cuando se acercó a mi para tomar mi mano y dejar un
beso en mis nudillos, haciéndome sentir un poco incómoda. -Sra. Sarah, es un placer conocerla
finalmente en persona, veo que las fotos no le hacen méritos, es usled más hermosa de lo que pude
ver en las noticias.
Sus palabras me tomaron desprevenida y el vello de mi nuca se erizo por su voz profunda y su mirada
escudriñante, le sonrei con amabilidad mientras me soltaba discretamente de su agarre.
– El placer es mio, Sr. Moreau, es usted una leyenda de la moda.-le respondi sin borrar la sonrisa de
mi rostro y al parecer le gusto escuchar aquello por el brillo en sus ojos.
Patrick es un diseñador muy reconocido a nivel mundial por el éxito de sus diseños para Doinel, ha
sido tendencia en los últimos anos y gran parte del prestigio de la empresa de mi padre es gracias a
él, pero no me imagine que fuera tan joven.
– Por favor, solo Patrick. – antes de que pudiera decir una palabra más, mi madre se apresuró a
hablar.
– ¿De qué noticia habla Patrick 7-mi cuerpo se tenso al igual que el de mi padre y Abby fue la única
que pudo hacer algo para librarnos de aquella pregunta que no queria responder.
–Yo soy Abby Dubois, hija de los socios de Doinel y por supuesto, la hermana de Paul, dejeme decirle
que soy su fan, me encantan Todos sus diseños. -mi amiga estrechó su mano con la de Patrick, quien
la miro indiferente borrando su leve sonrisa.
Aproveché para acercarme a mi madre quien lucia confundida ante las palabras de Patrick al referirse
a la ola de chismes,
– No te preocupes, ha sido la noticia de mi divorcio, no se podia pasar desapercibido siendo Alexander
el presidente de una empresa reconocida. -calmé a mi madre contandole a medias lo ocurrido y por su
rostro aliviado, se creyó todo.
— Pero claro que Alexander no esperaria para anunciar su divorcio, de él se puede esperar cualquier
cosa. -con la respuesta de mi madre, me quedaba claro que aún no se enteraba de las verdaderas
noticias y espero que no lo haga o pegará el grito al cielo por haberle
ocultado aquello
Después de terminar el recorrido por el taller de Patrick, mi padre me guió hasta la que será mi oficina,
sonrel al ver lo espaciosa y muy bien decorada, tenia una increible vista a la ciudad. Me dio
instrucciones claras de mi trabajo, me iba a encargar de las siguientes colecciones junto a Patrick, él
hará su magia, mientras que yo me encargaré de las finanzas y producción de cada diseño, y no pude
estat más emocionada.
Me presentó a mi asistente, Jack, ha sido la mano derecha de mi padre por mucho tiempo y aunque
me negué en un principio, mi padre me insistió en que era la única persona en la que confiaba para mi,
pues, aparte de Paul y Abby, era el único en la empresa que sabia ini verdadera identidad.
Termind aceptando solo porque mi padre dejarla el peso de la empresa sobre mi espalda y el solo hará
acto de presencia cuando sea
conveniente.
Este un duda era un gran reto y estaba más que encantada por aceptarlo.
Despues de un largo tiempo poniéndome al tanto del estado de la empresa, mis padres se fueron para
pasar tiempo juntos, pues mi pour lain tulado a mi madre desde que se fue a Orlando a verme y
preparó una cita romantica.
No pude evilar esbozar una sonrisa de lelicidad por mis padres, su amor Se Uld UN VIVL DI DSDI IUS
DIIUS, LEDALCIUJCIUN
para el otro, ellos eran los únicos que me hacian creer en el amor verdadero, aunque mi verdadero
amor estaba dentro de mi.
Mi amiga se quedo en la oficina y detuvo a Paul cuando este estaba por abandonar mi oficina.
Bueno, ya que eres oficialmente la vicepresidente de Doinel, me preguntaba si no te hace lalta una
mano derecha, digo, ya se que
le asignaron a Jack, pero yo puedo ser tu mano derecha versión mujer.-mi amiga se ofreció a trabajar
a mi lado y la verdad, no me
pareció tan mala idea, después de todo, estana representando a sus padres como socia al igual que
Paul.
– Estas contratada. Su cara de asombro me hacia saber que no se esperaba esa respuesta en lo
absoluto y aplaudió emocionada
con sus manos.
– Mura que sere la mejor mano derecha que hayas tenido en tu vida, podré ser salada, pero soy muy
seria en los negocios y ahora
para celebrar, quiero invitarlos a Secret bar. Por supuesto que Sarah no va a lomar una gota de
alcohol en su estado, pero lenemos que recordar viejos tiempos. – Abby estaba que explotaba de
emoción y no sabia si era porque ambas trabajariamos juntas o porque estaba recordando anos atrás
en los que saliamos junto a Britney, mi segunda mejor amiga.
-¿n su estado la pregunta de Paul me hizo querer matar a Abby por su lengua larga, se supone que
nadie debia enterarse de mi
embarazo y ella ya estaba soltando información.
Abby me muro después de borrar su sonrisa y se puso derecha en el asiento lista para inventarse una
mala excusa.
– Si, en su estado de vicepresidente, no puede llegar con resaca a la empresa, que impresión estaria
dando? Le estaria dando la
razón a la perra esa que creia que iba a tomar un puesto tan importante, asi que, solo agua amiga.
aunque aquello sonaba creible, Paul
no dejaba de muraila como si supiera que estaba ocultando algo.
因出出出出出出
Issu hermano y obvio sabe cuando mente, Abby es como un libro abierto para él.
Podras mentirle a todo el mundo, pero, ¿Crees que puedes mentirle a tu hermano? Te conozco desde
el dia que llegaste a este
mundo y
cuando mentes. el rostro de Abby lue todo un poema, habia quedado al descubierto por su propio
hermano.
– Estoy embarazada, Paul. dije tranquila antes de que se comiera viva a mi amiga por cubrirme.
Sus ojos marrones no tardaron en murarme, no podia ocultar la sorpresa ante mirepentina confesión,
su boca estaba levemente
abierta y su cuerpo tenso no movio n un solo musculo por unos segundos que se aclaró la garganta,
como si estuviera saliendo de
trance.
Por supuesto que la noticia lo iba a sorprender, igual que a todos.
Se levanto del sola acomodandose la chaqueta de su costoso traje y camino sin prisa hasta el
escritorio para sentarse en la silla al
Hiente de mi, por un momento pense que me iba a recriminar, pero estunie aquella idea cuando hablo
con voz dulce.
Sarah, estas embarazada? ¿Estás hablando en serio? – pregunto en vor baja, como si no quisiera que
Abby escuchara lo que estaba diciendo. Asenti con mi cabeza en respuesta y cerró su boca para
apretar su mandibula. -Yese imbécillue capaz de inventar Lantos chistes sobre 11, sabiendo que estas
esperando un hijo de el, que poco hombre.
Paul lucia molesto con solo mencionar a mi exesposo, creo que al igual que Abby, le caia como una
patada en el estómago y no los
culpo. gracias a el abandoné mi vida de elile, mis lujos, mi familia, mis amigos, lo deje todo por él.
is que est intelu mujeriego ni siquiera lo sabe, lue lo mejor que pudo haber hecho Sarah, pse bebe no
merece un padre como él.
Abby w metio en nuestra conversación y Paul se giro para dedicarle una mirada filosa por
entrometerse de esa manera en nuestra
charla
Yaentendi, ya entendi, no dire ni una sola palabra.
Paul, no quiera hablar de eso. Mas bien aprovecho para pedirte una disculpa por haberte involucrado
en tales chismes, han
Stacho todo de contexto, toque su mano que estaba sobre el escritorio y su murada se poso en ella
antes de tomarla entre sus manos,
logrando incomodarnic.
No tengo nada que discuipuite, San. De todos los chismes en los que me he visto involuliado, este ha
sido el que nas me ha guntado que todo es lalm.no quia el hecho de que ine gustaria resa persona
que tanto hablan, me encantaria hacerle olvidar los
na momentin qur passer un ularnilla. me quedé estupclarta ante su confesión, no podia hace mas que
marlo como si se
(
nr rilatablanca
Aramit immittotas calumnias y halos comentarius JUP Y
A
yrlas a un grupli aturan fur darun dr «ontexto/
A pesar del mal rato y la mala experiencia que está pasando por mi culpa, al ser señalado cómo mi
amante y el causante de mi divorcio, aún así, quiere mantenerse a mi lado y no como el hermano de
mi mejor amiga o mi socio, ¿eso es lo que me quiere decir Porque si es asi se ha vuelto
completamente loco, yo no quiero seguir involucrándolo en chismes ni dañar su imagen por estar tan
cerca de la divorciada de Lancaster, eso no lo iba a permitir, que hablen lo que quieran de mí, pero de
mis allegados, ijamás!
¿No le importa que sea una mujer divorciada y embarazada? ¿Por qué me estaba diciendo esto?
Además, lo último que quiero es iniciar un romance después de mi mala experiencia, no podía pensar
en nada más que mi bebé y en retomar la vida que dejé tirada por un hombre que no lo merecía.
– Ay, cuánto amor se respira en esta oficina, el amor, el amor. ¿Por qué estoy soltera? ¿Dónde estará
mi ser amado?-los murmullos
de Abby me sacaron de mis pensamientos y quise coserle la boca a ver si asi dejaba de ser tan
impertinente.
Paul, quien me miraba con un brillo en los ojos, soltó una risita entre dientes al escuchar las locuras de
su hermana.
— Paul, no quiero darte alas, en este momento quiero estar sola y concentrarme en mi bebé y en mi
trabajo, no te hagas ilusiones conmigo, no quiero lastimarte. -a pesar de ser tan directa con Paul, no
borró la sonrisa de su rostro, al contrario, dejó un beso en mis nudillos antes de soltar mi mano.
– Ay, mi corazón. Ya no quiero encontrar a mi ser amado. -Abby sonaba como si se lo hubiese dicho a
ella y no a su hermano.
Paul le dio una rápida mirada sobre su hombro y volvió a mirarme con intensidad sin perder el brillo en
sus ojos.
– Te entiendo a la perfección y sé que todo está muy reciente, estás dolida y lo entiendo, no sabes
cuanto admiro tu fortaleza, sigues aquí de pie, a pesar de la situación tan dificil por la que pasaste. –
me removi incomoda en mi costosa silla giratoria, no quería tocar el tema de mi matrimonio ni de mi
divorcio, porque aunque quisiera, no podia curar la herida tan pronto, me dolia hablar de él y de lo que
tuve que aguantar por amor. –Aun así, soy yo quien decido si hacerme ilusiones, en dado caso, me
estaria lastimando yo por insistir. Pero recuerda, Roma no se hizo en un dia.