Cállame.
La rueda de prensa comenzó de buena manera, explicamos la visión y estrategias del proyecto de
colaboración, asi como las fechas
de los lanzamientos de la colección de cada estación del año. Las preguntas de los periodistas
iniciaron y obtuvieron una buena y directa
respuesta de nuestra parte, sobre todo de Julián, quién parecía pez en el agua con lo bien que
manejaba la entrevista.
Al pasar mi mirada al público vi a mis padres, Vincent, Jack y la familia Dubois. Fue inevitable que me
incomodara un poco, al
recordar mi conversación con Vincent respecto a la familia de mi mejor amiga, sin embargo, segui
respondiendo las preguntas que los
periodistas hacian.
De un momento a otro, el rumbo de las preguntas cambió drásticamente, dejando de lado el tema
principal, logrando que
aumentara aún más mi incomodidad.
Sr. Lancaster, su familia ha sido demandada por su exesposa por temas de difamación, ¿esto puede
afectar de algún modo la colaboración? ¿Qué opina al respecto? -Al escuchar la pregunta de una de
las periodistas mi cuerpo se tensó y mi cuello se irguió
automáticamente.
Esta pregunta iba dirigida directamente para Alexander, por lo que no podia intervenir, de lo contrario,
seria muy grosero de mi
parte.
Alexander parecia tranquilo al escuchar la pregunta y me miró por escasos segundos antes de volver
la mirada a la periodista y responder de manera serena, como si aquella mujer hubiese hecho
cualquier otra pregunta, que no fuera esa tan incómoda para ambos y tan fuera de lugar.
Muchas gracias por su pregunta. Los temas de la familia no tienen nada que ver con los temas del
trabajo. Estoy seguro que esto no va a afectar de ninguna manera la colaboración. Si me pide mi
opinión, solo diré que cada acción tiene su reacción y siempre estaré del lado de lo que sea correcto,
en este caso, las demandadas han recibido su merecido y espero que hayan aprendido la lección.
Alexander respondió tan serio e impasible, como si fuera una de las tantas preguntas acerca de la
colaboración.
Y aunque me cueste admitirlo, su respuesta me dejó más que sorprendida, al fin y al cabo, se trataba
de su madre y su caprichosa hermana, dejando de lado la gravedad del caso de Rachel. Con esto
estaba dejando en claro, que estaba de acuerdo con mi decisión de demandarlas por muy familia suya
que sea.
Algunos periodistas comenzaron a cuchichear unos con otros tras recibir la respuesta clara y concisa,
sin titubeos de Alexander. Aunque la situación me estaba desconcertado, me mantuve seria
esperando las siguientes preguntas referentes a la colaboración, sin embargo, las preguntas fuera de
lugar continuaron.
Sr. Lancaster, parece que tiene una buena relación con su ex mujer, pero, ¿esta situación no ha
afectado las acciones de su empresa? —una vez más, me vi obligada a guardar silencio y esperar a
que Alexander respondiera.
Entrelacé mis dedos sobre la mesa, conteniendo está extraña sensación en mi pecho que me hacia
sentir la villana que quiere desprestigiar la empresa Lancaster, no pude hacer más que esperar por la
respuesta del hombre a mi lado.
El tema de la demanda ha tenido cierto impacto negativo en la empresa, sin embargo, no es nada que
no se pueda resolver. Lancaster Collection sigue siendo una de las empresas de moda más sólidas.
cuando escuché aquello, senti un poco de culpa en mi pecho para me sentia responsable de aquel
impacto negativo en su empresa que hasta ahora me enteraba.
Después de todo, me ponia sus zapatos, siendo yo una de las cabezas de una empresa importante,
seria frustrante tener ciertas pérdidas por un tema de la farándula.
Esta pregunta va para la Sra. Doinel. Tras más de tres años del escándalo de su divorcio con el Sr.
Lancaster, ustedes vuelven a encontrarse esta vez por temas de trabajo, sin olvidar que usted ha sido
presentada cómo la hija de Leonardo Doinel de la que nadie sabia, ¿cree usted, que el pasado que
han tenido en común, pueda afectar en un futuro el proyecto de colaboración?-tras escuchar la directa
pregunta de uno de los periodistas mi cabeza comenzó a doler, esto se estaba saliendo de control y no
se me ocurria una manera de acabar con esto sin sonar descortés.
Alexander se inclino hasta llegar lo suficientemente cerca de mi, como para susurrar sin que nadie
más escuchara.
No estás obligada a responder a esta pregunta si es muy incómodo para ti.
me removi en mi silla y Alexander recupero su postura. Aunque si era una pregunta muy incómoda,
podia responder esa pregunta tal y como lo hice con las preguntas anteriores. Bajé mis manos hasta
mis muslos antes de hablar.
Como ya dijo el Sr. Lancaster, nuestra vida personal no va a influir de ninguna manera en el proyecto
de colaboración, somos un
equipo netamente profesional y nuestro enfoque primordial es lanzar las colecciones en colaboración
de manera exitosa. -respondi
tajante y solo esperaba que no hicieran más preguntas relacionadas con nuestro divorcio.
Están dejando de lado a Julián, quien también es pieza fundamental en la rueda de prensa, ¿acaso
quieren crear nuevamente
titulares con nuestros nombres?
Al terminar de responder, senti el cálido agarre de la mano de Alexander sobre la mia por debajo de la
mesa, logrando incomodarme
más como si eso fuera posible, y me zafé disimuladamente con evidente fastidio, para poner mis
manos de nuevo sobre la mesa,
entrelazando mis dedos, alejándome del más minimo contacto de aquel hombre.
Justo cuando pensé que las preguntas incómodas no iban a volver, la periodista que comenzó con las
preguntas incómodas,
preguntó para ambos.
– Teniendo en cuenta que ambos están divorciados, ¿han pensado volver a casarse en un futuro? -su
pregunta me cayó como un
balde de agua fria y mis ojos se abrieron más de lo normal, antes de dar una respuesta directa.
No.
Si. –Alexander respondió al mismo tiempo, ni siquiera lo miré, pero sentia su mirada sobre mi.
Si no hay más preguntas relacionadas con la colaboración, podemos dar por terminada la rueda de
prensa. Si quieren saber sobre
mi vida personal, podemos dejarlo para una entrevista privada. -me apresuré a decir antes de que
lanzaran otra pregunta tan insulsa,
aunque obviamente no le daria oportunidad a ninguno de obtener un entrevista sobre mi vida y menos
si preguntarian sobre mi
matrimonio fallido.
Al parecer, los periodistas se hablan quedado sin preguntas, asi que di por terminada la rueda de
prensa. Luego de despedirme de
los periodistas y darle las gracias, me levanté de la silla, para mi sorpresa, un caballeroso Julián la
apartado para que me levantara con
más facilidad, le regalé una sonrisa de agradecimiento, cuando menos lo esperaba, me ofreció su
brazo para que lo tomara, tal y como lo
hizo Alexander antes de acompañarme hasta la mesa.
-Muchas gracias, Julián. me enganché en su brazo y al levantar la mirada, me encontré con el ceño
fruncido de Alexander, quien
miraba a Julián como si quisiera hacerlo desaparecer de la faz de la tierra.
Lo ignoré épicamente y pasé por su lado junto con Julián hasta llegar con mis padres y Vincent
quiénes esperaban sonrientes, listos
para salir del salón e irnos a la Villa para brindar por el éxito de la rueda de prensa, aunque por sus
rostros, parecian preocupados por las
últimas preguntas incómodas.
Antes de que pudiera saludarlos, llegaron los Dubois, Abby fue la primera en acercarse y me dio un
abrazo, que logró alejarme del
agarre de Julián, por otro lado, Paul esperó que Abby me soltara para el envolverme en sus brazos
como si no nos hubiéramos visto en
años.
Lo has manejado muy bien. -dijo Paul antes de soltarme, lo miré inexpresiva y cuando estuve a punto
de responder sin ánimos,
mi padre habló y Vincent llegó a mi lado para pasar su mano por mi cintura de manera protectora,
como si no quisiera que estuviera
cerca de Paul y sus malas intenciones.
Hija, has estado brillante, todos lo han estado, es hora de volver a la Villa, he preparado la mejor
botella de Champagne para
brindar por el inicio de este proyecto. mi padre tomó a mi madre por la cintura y camino hacia la salida
esperando que todos lo
siguieran y partieran cada quién por su lado.
Antes de caminar junto a Vincent, Alexander llegó a mi lado cuando la mayoría salieron detrás de mis
padres.
Sr. Lefevre, ¿le importaria si me acerco a la Villa junto a Sarah? mire a Alexander quién seguia
luciendo un ligero ceño fruncido,
parecia molesto con el mundo.
Vincent me miró interrogante, esperando que yo tomara la decisión de si aceptar tal cosa o regresar
con él, sin embargo, le regalé una calidad sonrisa a Vincent y me solté de su brazo,
Lo que sea que Alexander tuviera mente, no me iba a agradar, teniendo en cuenta que los últimos dias
ha estado comportándose de una manera que me desconcertaba, iba a aprovechar la ocasión para
hacerlo bajar de esa nube de una sola vez.
Vin, puedes ir con Jack, llegaré enseguida. me miró con desconfianza, pero terminó asintiendo con su
cabeza antes de dejar un beso en mi mejilla y supe que fue una excusa para susurrar en mi oido.
Accedo porque sé que puedes cuidarte sola, pero si necesitas de mi no te costará nada marcar a mi
número. me guiñó un ojo al separarse y asenti con mi cabeza en respuesta. Te veo en un rato,
princesa, tenemos un asunto pendiente, no lo olvides. dijo antes de
marcharse por donde todos de habian ido y supe que se refería a la visita del investigador privado.
Sin darme tiempo a reaccionar, Alexander pasó su cálida mano por mi cintura como Vincent lo había
hecho antes y no di un paso sin antes apartar su mano de mi cuerpo y simplemente tomar su brazo
siendo el único contacto que podia soportar de él.
Sr. Lancaster, no le he dado tanta confianza. dije sin mirarlo, antes de caminar hacia la salida.
Escuché una leve risita de su parte y me contuve para no poner mis ojos en blanco en este momento
que los periodistas seguian capturando cada movimiento con fotografias.
Le pido me disculpe, Sra. Doinel, no ha sido mi intención abusar de su confianza. -su tono divertido y
dramático me causó tanta gracia, que me vi obligada a reprimir una risa.
Al llegar a su Ranger Rover, me ayudó a entrar tomando mi mano, solte el aire que habia estado
reteniendo sin darme cuenta, segundos antes de que subiera a mi lado.
El chofer puso en marcha el auto y me mantuve en silencio en todo el camino mientras miraba por la
luna polarizada, esperando que Alexander dijera algo fuera de lo común para ponerlo en su sitio de
inmediatamente, aunque estando sumidos en un silencio sepulcral, el ambiente era menos tenso, al
menos para mi.
Justo cuando pensé que no diria una sola palabra, escuché su voz arruinando el armonioso momento.
Sarah, debes mantenerte alejada de Paul. -dijo con voz fria y lo miré en silencio por unos segundos.
No entendia porqué mencionaba a Paul, pues aunque él siguiera intentando acercarse a mi, desde
que escuché aquella conversación me he mantenido alejada y alerta. Qué él lo dijera de esa manera,
me hacia descartar que esta sea una escena de celos. Después de meditarlo por un momento,
comprendi que Alexander sabia más de lo que yo sabia sobre Paul.
Pero, ¿quién era él para decirme cómo manejar el asunto?
-¿Está usted diciéndome lo que debo hacer?-pregunté con tono divertido y Alexander negó
ligeramente con su cabeza.
Jamás te he dicho lo que debes hacer, eres libre de hacer cualquier cosa, tengo mis razones para
decirte que él no es la persona
que crees… Sarah, ¿puedes dejar de tratarme de usted? me tragué la risa que queria escapar,
mientras desviaba mi vista hacia la
ventana, en el momento que cambió de tema drásticamente, luciendo frustrado por la forma en la que
le hablaba.
-Entonces, Paul no es la persona que yo creo, ¿a qué se refiere con eso? –me miró con cara de pocos
amigos cuando volvi a tratarlo
de usted y enarqué una ceja antes de corregirme. Perdón, ¿A qué te refieres?
Por los momentos no puedo darte más detalles, pero serás la primera en enterarte cuando tenga todo
en orden. con aquello me
confirmaba que sabía algo que yo ignoraba o tal vez sabia lo mismo que yo y estaba moviendo sus
contactos para llegar a la verdad de
todo.
Claro, el Sr. Lancaster debe tener todo bajo control. –mi tono sarcástico salió sin que pudiera evitarlo y
sus ojos color miel se
clavaron en los mios por más tiempo del que deberia. De pronto senti que el ambiente se volvia
sofocante. No le vela la intención de
hablar, de hecho, parecia que no dejaria de observarme hasta que sus ojos se cansaran. Aclaré mi
garganta y me movi en mi asiento. -¿
Por qué haces esto?
El silencio reino por un momento, en sus ojos apareció un brillo que me desconcertaba y me arrepenti
de haber preguntado aquello.
Alexander se acomodó en su asiento y habló en voz baja, cerca de mi rostro, como si no quisiera que
el chófer escuchara.
– Quiero protegerte a ti y a mi hijo como debi hacerlo en un principio. Cometi errores en el pasado de
los que me arrepiento
profundamente, no pienso volver a equivocarme y solo quiero que algún dia logres perdonarme por lo
que hice y lo que no hice. Ambos
cometimos errores, yo te perdoné en secreto por haberme ocultado a mi hijo por tantos años, pude
cabrearme y pelear por la custodia
de Tristán, pero no lo hice porque ambos tenemos derecho sobre él, porque sé que lo amas tanto
como yo lo he llegado a amar desde el
momento que lo conoci, no cometeré otro error que lastime a las personas que más quiero, porque
aprendi a las malas que no se lástima
a quien amas. Te debo todo, Sarah, no me importa lo que tenga qué hacer para que ustedes estén
bien, a salvo. -mi pulso se aceleró
mientras más hablaba y me molestaba conmigo misma por estar a punto de conmoverme con un
montón de palabras que no eran nada más que eso, palabras.
Está muy equivocado si cree que con palabras va a descongelar mi corazón y mucho menos si habla
de Tristán.
Cállate. dije en voz baja de la misma manera que él.
Le sostuve la mirada para que supiera que no me agrado ni una sola palabra que salió de su boca,
para que supiera que no habia logrado mover ni la más minima fibra de mi cuerpo.
Cállame.respondió sin romper nuestro contacto visual y de todas las formas que pasaron por mi mente
para lograr callarlo,
ninguna se le acercaba en lo más minimo a lo que él hizo.
Su mano se posó en mi barbilla, al mismo tiempo que hizo desaparecer los pocos centimetros que
separaban sus labios de los mios.
Se calló con un beso.