Capítulo747
¿Erauntratobien?
Nuncadebíadefraudarlo,niunpoco.
Ellanuncahabíaolvidadocómo Oriol había manejadoalSr.Torres en el barco aquel día.
Ahora,conestaspalabras dichas hacia ella, no creía ni una palabra de ellas.
Sinembargo,porfuera,Fernandaasintióconla cabeza,mostrandosu acuerdo y dijo:“Nose preocupe, Sr. Lobo, tenemos unobjetivocomún,perotampocosoyuna persona codiciosa.Solodeseo,después de que todo esté hecho,ser la señoritadelafamiliaSierraypoderrevivirelGrupoSierra. Conesomedoyporsatisfecha. Todo lo demás, naturalmente, es suyo,Sr.Lobo,no desearé ni lo más mínimo“.
“¿Nodesearásnilomásmínimo?¿Sabes cuánto se estima que será el ingreso mensual unavezesto esté terminado?”
Oriol parecía haber escuchado algo que le parecía divertido.
Erala primeravezque veíaaalguienfrenteauna montaña deoroyplatayaunasíhablar deestarsatisfecho.
Oriol dijo: “Está bien,considerando queestásheridaytucabeza no estáensu mejor momento,haré como quenoescuché loquedijiste.Hoytetraje aquí,apartedeparadarle tranquilidad a Pascual,tambiénerapara que sepas que toda San Cristóbal Alto está bajo el control de mi familia Lobo.Trabajar conmigoesdefinitivamentetumejor decisión“.
“No se preocupe, Sr. Lobo, yo lo entiendo“.
“Mejor que lo entiendas, ahora subealauto“.
Al escucha esor, Fernanda fruncióelceño: “Sr. Lobo,¿adónde más me llevará?¿Nopuedo volver a descansar?”
Estaba lesionada, y Oriol todavía quería llevarla deunlado para otro.
Estarbajo las órdenes de Oriol realmente era frustrante.
Oriol alzó una ceja y dijo: “Te llevo a vengarte,¿teparece bien?”
Antes de que Fernanda pudiera reaccionar,Pascualya había llevadoelauto hasta donde estaban.
Subiendoalauto,Fernanda estaba inquieta.
La venganza de la que hablaba Oriol, ¿no sería ir directamente frenteaCatalina para confrontarla?
¿No se suponía que Oriol ibaatener un matrimonio arreglado conlafamilia Ojeda?
¿No afectaría esto negativamente a las relaciones entre ambas familias el hecho de queOriol,poruna mujer,ofendiera tan abiertamente a la familia Ojeda?
Sería que Oriol…¿estaba loco?
Mientras Fernanda reflexionaba sobre esto, el auto ya había llegado a la puerta de la casa de Catalina.
Lamansión de la familia Ojeda estaba en la zona urbana, y los guardias de seguridad, al ver el autodeOriol, inmediatamente se acercaron para abrirle la puerta.
“Sr. Lobo, elSr.Ojeda se fue tempranoala empresa hoy. Si desea ponerseencontactocon el Sr. Ojeda,podemos llamarlo ahora mismo“.
“Nohace falta, voy a ver a Catalina“.
Oriol iba directoalgrano,elguardia de seguridad le hizounaseñal aunsirviente, quien inmediatamente quiso correr hacia la mansión para informaraCatalina, pero en el inmediatamente, Pascual seadelantóyagarróalsirviente por el cuellodela camisa, impidiéndole entrar a dar lanoticia.
Fernandaestabaalgo confundida.
LafamiliaOjedaeraunagran familia en San Cristóbal Alto, ¿por qué parecían tenerle tanto miedo a Oriol?
¿Nodebería ser Oriol el que, por elestatusde la familia Ojeda,debiera darunpaso atrásyaceptar el matrimonio arreglado?
Rápidamente, Oriol entró al dominio de la familia Ojeda,ylos sirvientes al veraOriol, se comportaban con muchorespeto.
Oriolpreguntóconfrialdad:“¿Dónde está Catalina?”
“La señorita…laseñorita estáensuhabitación“.
Aloíresto, Oriol se dirigió hacia la habitación.
Fernanda siguióaOriol con dificultad,Oriolapropósito ralentizó su marcha,volteándosehacia Fernandayledijo:“Enunmomento,manténtuboca cerrada, sinotepregunto,notienespermitido hablar“.
Fernandafingió obedeceryasintió: “Tranquilo,Sr. Lobo,harélo que usted diga“.