Capitulo 161
Capítulo161
Esanoche, durantefatormentaeléctrica,Begoña llamóaJonathan variasvecesy hasta le envió algunos mensajes sugerentes.
Al final, yocontestéelteléfonoy,conpocaspalabras amables, conseguí que colgara.
Incluso pude imaginar a Adrián sentado a su lado, hirviendo de ira.
El solo hecho de pensar que él hacía que su propia hija hiciera esas cosas, me dio escalofríos.¿Cómo podía existir un padre así enestemundo?
Al pensar en que Begoña quería verlo en prisión, opeor, muerto, de alguna manera todo había comenzadoatener sentido.
El amor paternal debería ser incondicional, pero sin él, los hijos se desvían.
Al día siguiente, Jonathan fue solo a negociar un acuerdo con la empresa de la familia Moreno, mientras yo fui abuscara Violeta.
La noche anterior le había pedido que investigara si en Tijuana también había ocurrido lo de los accidentes de tráficoconpacientes terminales,yresultó que sí había sucedido.
“Iris, ¿no será que existe ese tipo de organizaciones como las de las series de televisión? La realidad superaala ficción, ¿podría ser verdad? Me refiero a esas donde le dan dineroala gente para que cometan asesinatos,ysabiendo que van a morirdetodas formas, planean dejar algodedinero a susfamiliasanfes de morir.”
Violeta me miró horrorizada,pero yo me sentí aún más aterrada al mirar los documentos.
En Tijuana, en los últimos tresocuatro años, realmente hubo cuatro o cinco accidentes de ese tipo.
No solo implicabanacamiones grandes, sino también a vehículos particulares
Ycasi todos los conductores eran pacientes terminales, con solo dos o tres meses de vida, no solo con enfermedades renales,sino tambiénconotrosmales.
Violeta sacó algunos informes más, diciendo, “Iris, mira esto, estos tres casos provienen del mismo hospital, ¡y Amelia es la directora!”
Al ver esa información, sentí que me temblaron las manos.
Lo que había dicho Violeta,coincidía con lo que yo pensaba.
Si se trataba de conseguir que esas personas cometieran asesinatos a cambio de dineroparasus familias, ellos lo verían como algo justo.
Es por eso que el conductor que asesinó a mi padre lo hizo sin remordimientos, incluso, previamente se había divorciado.
De esa manera,sufamilia no tendría que pagar indemnizaciones ni preocuparseporlas repercusiones en sus hijos. Además, élymi padre probablemente nunca se habían cruzado; incluso si la policía investigaba, no encontrarían nada.
¿Y qué decir de que nuestro caso era interprovincial?
Sosteniendo los archivos, mis manos temblaron ligeramente, como si estuviera cada vez máscercade la verdad. “Violeta, ¿podrías investigar si las personas que fueron atropelladas tenían algún conflictoconla familia Moreno?”
“O tal vez con Antonio…” Dijo Violeta mirándome fijamente.
Supe que ambas habíamos llegadoala misma conclusión.
Ese tipo de accidentessonfáciles de rastrear en el sistema de tráfico, y en menos de una hora, el contacto de Violeta nos dio la información que necesitábamos.
க ப ய ப ”
Efectivamente, las víctimasocompetían en proyectos contra la familia Moreno o habían tenido disputasconellos en sus cooperaciones. “Violeta,ya noteinvolucres más en esto,compra un boletoyvuelve a casa,no te metas másyno vuelvas, ¿entiendes?”
En ese momento lascosasestuvieronclaras,esodefinitivamente tenía que ver con Adrián yconAntonio.
Si ellos se habían atrevido a hacer algo así, entonces la investigación de Violeta podría ser descubierta,por lo que no podía permitir que ellasevieraafectada.
Tomé los documentos y me preparéparairme,peroenesemomento,ellame agarróderepente,“¡Abandonas elbarco!¿Ya noquierespagarmeelfavor?”
Quiseexplicarle,peroella no quiso escuchar.
“Nonecesitasdarmeexplicaciones, yo nuncadejolascosaspor la mitad. Una señoraennuestrorestaurante tiene problemasrenales, mañana la acompañaréalhospital,ven conmigo.”
Ellaagarrómi manga con una mano,yconla otra,hizo una llamada.
“Señora,soyyo…Mañanatacompañíatieneunarevisióndeenfermedadesrenales,yeltratamientotieneunreembolsodel70%.Mañanalaacompañaréalhospital.”