Capítulo211
“Escuché que Jonathan ya tenía novia desde la universidad ¿Es ella, verdad?”
“¿Cómo no? Lo admitió él mismo. La escena de la amada que regresa al país, es la primera vez que la veo en la vidareal.”“Entonces,¿por qué persiguió a Iris en primer lugar?¿No será que ella logro llamar su atención por medios desleales?”
Lasvocesde todos discutiendo me golpearon de frente, y en ese momento senti un mareo abrumador.
Me esforcé por levantar mi cuerpo para irme, pero Jonathan, directamente me bloqueó el paso.
“Iris, no sé de quién es el niño que llevas, pero la familia Vargas no lo reconocerá. Nunca me gustaste, al principio usaste todos los medios. posibles para casarte conmigo, pero ya no voy a investigar eso. Divorciémonos, no hagamos que esto sea incómodo para todos.”
Sus palabras provocaron que las voces a nuestro alrededors
se
intensificaran aún más.
Anteriormente, Jonathan y yo habíamos actuado como una pareja a
məca por un tiempo.
El incidente en Tijuana, donde resultó herido tratando de salvarme, era conocido por muchas personas, incluso apareció enlasnoticias.Peroen ese momento, al parecer se había olvidado de todo, ya que directamentemepidió el divorcio.
Muchas personas comenzaron a especular que ambos estuvimos actuando desde el principio, sin ningún sentimiento real entre nosotros. Él sostuvo firmemente la mano de Chiara, entrelazando sus
Las pestañas de Chiara se movieron ligeramente, y luego levantó la cabeza sin expresión alguna para dirigirme la mirada. Su mirada me alarmó un poco, ¿qué le pasaba?
Ella sabía que Jonathan estaba confundido, ¿por qué lo dejaba actuar tan imprudentemente? Derepente, algo se aclaró enmimente, pero al siguiente segundo, Mohamed casi se desmayó.
Se acercó a mí tambaleándose, y luego agarró mi brazo.
“Iris, ven conmigo a la biblioteca, ¡La fiesta de cumpleaños termina aquí!”
Francisco lo ayudó rápidamente a subir las
s escaleras, y yo los seguí.
En la biblioteca, solo estábamos Mohamed, Francisco, Roberta y yo.
Los tres fijaron sus miradas en mí.
“Iris, ¿puedes explicarnos qué es lo que está pasando aquí?”
Roberta se acercó y me sentó, “Iris, habla claro,¿qué está pasando?”
“Si contamos los días, debe ser antesde
que
Jonath
perdiera la memoria,¿verdad? Así que el niño definitivamente es suyo, ¿no?”
Desesperadamente,asentí,aceptando la situación.
La verdad era fácil de verificar. Jonathan había sido drogado,yal final,yome lo había llevado.
Que algo hubiera sucedido entre nosotros, siendo marido y mujer, era normal, y Jonathan también recordaba que en ese momento estuvo
conmigo.
Sin embargo, en ese momento,nopodíarecord
nada.
Roberta suspiró aliviada, pero se volvióatensarinmediatamente.
“Hace poco…¿no fueron expuestosaradiación y Jonathan fue drogado?”
Asentí de nuevo, yluegolevanté la vista hacia Mohamed.
“Abuelo, el médico dijo que Jonathan no podría tener hijos hasta tres años después deeseincidente, ¿teacuerdas? La radiación nosafectómuchoaambos, el niño definitivamente también se verá afectado. El médico dijo que hay una gran posibilidad de que el niño nazca con alguna deformación,yaunquequieramantenerlo,no podré darlo a luz, ya tengo unacitapara el aborto.”
Jonathan entróala habitación de repente,Chin
Jonathan me miróyresopló fríamente.
lo siguió de cerca,perosequedó en la puerta.
“Yadije que el niño no era mío,¿porqué más querría ellaabortar?¿Creesque me haríafelizserpadre? Ahora, deshazte deesebastardorápidamente,¡Lafamilla Vargasnopuede permitirse verseafectadaportuculpa!”
En ese momentocerrélos ojos,sinquerer hablar con alguien queno estabaensus cabales.
Mohamed loseñalópor un largo tiempo sin poderdecirunapalabra.
Al final,Jonathanseacercó al escritorio, mirando fijamente alanciano.
“Abuelo,séquetepreocupaspormí,asíqueporfavor,necesitoquemehagasunfavor.Chiarayyorealmentenosamamos,quierodivondlarmedeIris.Noimportasi estánde acuerdoono,¡Voyaterminarconestematrimoniol”