Capítulo218

Ladifamaciónesalgo que se puedegenerartan fácil como con solo abrir laboca,ycon algo de verdad en el fondo, la gente empezóacreer másymás que Jonathan quería divorciarsedemí, fingiendo amnesia.

Algunos lo vieron llevandoaChiara a comprar artículos de lujo, otros lo vieron inspeccionando las obrasyalgunos lo vieron conversando animadamente con otrossocioscomerciales.

Si se suponía que no recordaba nada, ¿por qué yo era la única que lo había olvidado?

Los internautas pensaban que Jonathan era un casanova por naturaleza. Marias celebridades con las que había salido antes también salieronacriticarlo, incluso mencionaron haber visitado nuestra casa.

También se revivió la enorme pelea entre Miriam y Jonathan, haciendo que todos creyeran que él era un caso perdido, indigno deconfianza.

Como la mujer engañada, los internautas me compadecieron, mientras que JonathanyChiara fueron los blancos de las críticas, peroalfinal, quien sufrió fue el bienestar de la familia Vargas.

“Iris, ¿por qué te desesperas tanto? ¡Sabes bien el impacto que tiene internet en la empresa!”

Esa fue la primeravezque el anciano se enojó conmigo, por lo que bajé la cabeza sin querer darle explicaciones.

Aunque la que se había ido de boca había sido Estrella, tal vez yo también tuve algo de culpa.

A esas alturas,solo podíamos remediarlo y evitar que las cosas empeoraran.

Alejandro, preocupado por mí, me acompañó de regreso.

Al veralabuelo enojado, intervino rápidamente.

“Yo estaba allí, esto no tiene nada que ver conIris. Jon ya estaba algo confundido, y ahora está en el hospital. Creo que por ahora, los más acertado sería que calmemos las aguas.”

“¿Y cómo pretendes hacer eso?¿Admitir que está loco?”

Ya mucha gente especulaba que Jonathan tenía un trastorno mental intermitente.

De otra manera, ¿Cómo era posible que un día me salvara la vida y al otro no me reconociera?

Ya había pensado que detrás de eso podría estar la mano de la familia de Manuel, peronotenía manera de probarlo.

El hecho de que Jonathan no me reconociera ya lo decía todo.

Muchas cosas no soportan un escrutinio minucioso y podrían incluso ser aprovechadas por otros.

Mohamed me miró, y luego le dirigió la mirada a Alejandro.

“Escuché

opinión?”

que

también has manejado relaciones públicas en el extranjero para otras empresas, ¿Por qué nonoscompartes compartetu

Alejandro me miró y me lanzó una mirada tranquilizadora.

“Todos saben que esto son solo rumores, Jon se lastimó tratando de salvaraIris. Aclararlo no será un problema. En cuantoalos asuntos dentro de la empresa, será mejor no explicarlos. Es mejor demostrar que la relación entre ellosdosestá bien.”

Alejandro se lamió los labios, y mirándome con cierta disculpa, dijo, “Escuché de mi madre, Iris, talvez… el niño que llevas en tu vientre podría jugarnosafavor.”

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Al escucharlo, mis ojos se abrieron de par en par,“¿Estás hablando de hacer pública la noticia de mi embarazo?” Él asintió.

“Dando a conocer que su relación es buena, y que además esperan un hijo, sumado a algunas noticias oficiales previas, no habrá problema. Los internautas solo siguen la corriente, solo necesitamos demostrar que ustedes dosestánbienylos rumores se disiparán. Luego, Impulsaré algunas tendencias en redes sobre otras celebridades,ynadie prestará atención a los asuntos del Grupo Vargas.”

No pude negar que era un buen plan. Si demostraba que estaba embarazaday,mientras los informados no hablaran, una vez pasadoelescándalo,todo se asentaría.

Pero en mi interior, algo no se sintió del todo bien.

Sin embargo, Mohamed asintió continuamente,finalizando la decisión.

“Alejandro, ve y ponte el contacto con el departamento de relaciones públicas del Grupo Vargasparaelaborarunplan. El bebé deIris,porahora,noseabortará,al menos,almenos hasta que pase el escándalo.”

En ese momento toqué suavemente mi vientre, sintiéndome algo triste.

Mihijonopodíanacer,yaunasítenía que limpiar el nombre deunhombre quenoamabaasumadre.Peroyanohabíaotrasolución.

Respirandohondo, dije,“Abuelo,seguirétuconsejo.