Capítulo220

El día de la conferencia de prensa,Jonathanyyo éramos comodosmarionetas,siguiendo el plan establecidoyrecitando nuestros discursospreparados.

Todaslaspreguntas de los periodistas ya estaban preparadas de antemano, por lo que nosotros respondimos contotalnaturalidad.

También tenía conmigo el resultado de la ecografía,demostrando que realmente había una pequeña vida creciendo dentro mío.

La mayoría de los periodistas fueron invitados porlafamilia Vargas, con ellos siempre habíamos mantenido una buena relación, así que naturalmente no nos pondrían en una situación difícil.

Laspreguntas eran bastante simples, incluyendo algunas sobre asuntos relacionados con Tijuana.

Aunque Jonathan parecía estar fuera de sí, su memoria era buena,ydespués de revisar un par de veces,recordó todas lasrespuestas.

Yo simplemente sonreí a su lado, sintiéndome algo’superflua.

Pero no tenía opción,con el niño en mi vientre, tenía que estar allí.

Para asegurar el impacto de la conferencia, varios medios transmitieron en vivo.

Al ver los deseos de felicidad en la gran pantalla, lo único que sentí fue desolación.

Lafelicidad fingida hace que incluso las bendiciones parezcan menos alegres.

De repente, un periodistaseadelantó, esforzándose por levantar su micrófono.

*Señora Vargas,¿entonces los rumores sobre su compañera de cuarto que circulan en internet son todos falsos?”

“Lo siento, en internet hay demasiados rumores,yla mayoría son falsos.”

Realmente no quería hablar más con ese periodista,algo en él me dio mala espina.

Con ese intruso haciendo su aparición, otros periodistas comenzaron a hacer preguntas no acordadas previamente.

Presidente Vargas,ella fue su única novia durante la universidadosolo la única públicamente?”

*Señora Vargas,¿realmente no le importa que el presidente Vargas haya tenido tantas novias en el pasado?”

“Anteriormente, la amante del presidente Vargas te secuestro,¿no lo odias? ¿Por qué todavía estás dispuestaatener un hijo con él?”

“¿Realmente Jonathan te ama,osolo está fingiendo para nosotros?”

Pude sentir que algunos periodistas solo buscaban sensacionalismo, pero las preguntas deotrostenían una obvia intención.

Pensando en cómo Oliver había sido obstaculizado enlaempresa últimamente, mi mirada se endureció.

Jonathan sabía que en este momento tenía que mostrar nuestra unión como pareja,así que su expresión se enfrió de inmediato.

“¿De qué medio son?¿Como es que no piensan antes de hablar? Mi relación con Iris puede soportar cualquier investigación. Ella acaba de quedar embarazada, si tienen alguna duda,¡vengan conmigo!”

Al decir eso, todos los periodistas realmente dirigieronsuatención hacia él. Pero de repente, la expresión de Jonathan cambió;ysu teléfono sonó, con una llamada de un contacto agendado simplemente como “Chiara“.

En ese momento tiré suavemente de su manga, y él colgó el teléfono.

Sin embargo, las llamadas siguieron llegando, finalmente cambiando a WhatsApp

[Jon, tengo fiebre, me siento muy mal, siento quevoyamorir.]

Mi mano, la cual estaba sujetando la mangadeJonathan,se soltó de repente,yél, sin pensarlo, tomó su teléfono y corrió hacia la salida.

“¡Jonathan!”

Con reflejos rápidos, volví a agarrar su chaqueta.

“¿No tedascuentade lo queestáshaciendo?”

Intentéhacerleseñas desesperadamente, esperando quenotaraalos periodistas a nuestro alrededor.

“Chiara tiene fiebre,ayeryaestaba mal, ¡Tengo que volverparacuidarla!”Dijo en voz baja,intentandonollamarlaatención,peroestoysegura de que losperiodistasenlas primeras filas debieronescucharlo.

“¡Jonathan,estásloco!”Casigruñí, sinsoltarsu mano.

“¿Ytúnoestás Joca?¿Quieres que,portuculpa, nomeimportesiquierasuvida?”

Jonathantírófuertedemimano y me empujó confuerza.Micuerpo,yadebilitado,cayóhaciaatrás. Mientrascaíaalsuelo,lovi irsedelaconferenciasinmiraratrás.

Peroesacaídafueextraña,porquenosentínada.

Derepente,unjovenperiodistaenlaprimera filagritóalseñalarme.

“Sangrel¡LaseñoraVargasestásangrando!”