¿Tuvimos un hijo by Lisay95 - Romance, Nuevo adulto, intrigante, traición, drama, inocente, una noche, acoso, embarazo, bebé secreto, familia, corazón roto, venganza, débil a fuerte Novel

¿Tuvimos un hijo

Lisay95

—¡Anastasia, ayúdame! ¡Me violaron en el club! Anastasia Torres no podía pensar más que en el tono de desesperación e impotencia en la voz de su mejor amiga mientras se dirigía con prisa a la casa club. «Habitación 808», leyó el número de la placa que había en la puerta de la habitación privada. Era el mismo número de habitación que le había enviado por mensaje su amiga, Helen Sarabia, así que, sin pensarlo, irrumpió para salvarla. Cuando abrió la puerta con la mano, la oscuridad le dio la bienvenida. De pronto, una fuerte mano la tomó de la muñeca y la arrastró hacia la habitación oscura, seguido de un fuerte golpe sordo tras azotar la puerta para cerrarla. —Oye… ¡¿Quién eres y qué es lo que quieres?! —gritó Anastasia, posando la mirada por doquier mientras intentaba descifrar qué la rodeaba. —Tranquilízate y te trataré bien —sonó cerca de su oído la voz profunda y ronca de un hombre. Al siguiente instante, echó a Anastasia contra el sillón y, antes de que esta pudiera levantarse, un cuerpo fuerte y esbelto la detuvo. Cuando un par de labios que sabían a hierbabuena se posaron contra los de ella, dejó salir un grito ahogado. El hombre que tenía encima sintió calor al tener contacto. Una sensación de impotencia hizo que derramara lágrimas de su cara mientras forcejeaba contra el hombre, pero no pudo hacer nada al final para resistir a su ferocidad. Una hora más tarde, Anastasia logró escabullirse de la habitación, viéndose desaliñada. Acababa de pasar por una pesadilla, pero eso no la distrajo de preocuparse por la seguridad de su mejor amiga. Estaba por llamar al número de Helen cuando vio a un grupo de hombres y mujeres caminando por la puerta del lado. Bajo las luces, reconoció a las dos mujeres que venían entre ellos. Una resultó ser Helen, la mejor amiga que le había gritado por ayuda en el teléfono hace rato, y la otra era la hermanastra de Anastasia, Érica Torres. Ambas caminaron al lado de la otra, tomadas del brazo, como si fueran las mejores amigas. Cuando las vio, la expresión de Anastasia se llenó de asombro y furia. —¡Alto allí, Helen! —gritó con voz fuerte mientras apretaba los puños a sus costados. Tras oír esto, Helen y Érica voltearon a mirar a Anastasia, quien las fulminó con la mirada, y le preguntó con cara pálida a Helen—: ¿Por qué tenías que mentirme? —No es mi culpa que siempre seas tan crédula, Anastasia —le respondió con una sonrisa de satisfacción. —¿Te la pasaste bien con tu

Chapters